|
La suerte del capitán del petrolero Izarra, José Luis Peciña, está en manos del Gobierno de Nigeria. Peciña ha sido condenado a muerte, tras "un juicio enrarecido e irregular", según el embajador español en Lagos, José Luis Fernández del Castillejo. El capitán fue acusado de "contrabando de petróleo", una acusación que las Autoridades nigerianas extienden al armador López Tapia, propietario del Izarra. El barco Fue apresado el día 19 de junio y desde entonces la vida de la tripulación ha sido "una odisea", dice Del Castillejo. El ministro de Asuntos Exteriores, se sustituya por la Fernando Morán, tiene "fundadas esperanzas" de que la pena "y expulsión Conmutada Mar" de Peciña de aquel país. El regreso de los demás miembros de la tripulación a España es inminente.
COMENTARIOS DE AEMC
Gasóleo subvencionado para los pesqueros nigerianos, que supuestamente es comprado y transportado en los tanques de lastre de los barcos de carga seca del armador vasco López-Tapia hacia Canarias; tribus que se alternaban en el poder, golpes de estado, ladrillos de España para construir casas en Nigeria. La moneda nacional nigeriana, la naira, que se había depreciado totalmente. Un incauto capitán jubilado que pica en el anzuelo. López-Tapia adquiere en arrendamiento un petrolero de desguace, el “Izarra”, para hacer el negocio más suculento. En el primer viaje del “Izarra” se carga el "producto" bajo la custodia de la Armada de Nigeria. Golpe de Estado, mordidas que no llegan. Disputas y grescas. El nuevo Gobierno nigeriano detiene al “Izarra” y a toda su tripulación (española) en el puerto de Kalabar. El armador es español, pero el barco de bandera de conveniencia. Aún así, interviene Exteriores. La tripulación es liberada, pero el Capitán es condenado a muerte. Es el rehén de siempre. Justicia Barraquera. La función radiofónica en España es amenizada por Onda Pesquera, programa libelo subvencionado por determinados intereses.
La situación persiste durante largos meses. El capitán permanece en un cárcel asquerosa. La familia va a visitarle con el apoyo del ISM.
Constantino Méndez, actualmente Secretario de Estado de Defensa, entonces a la cabeza del ISM, toma parte en la operación como Asistencia en el extranjero, y envía a Nigeria a su amigo Lobeto Lobo.
El rescate se vuelve casi imposible. Fernando Morán, entonces Ministro Español de Asuntos Exteriores, hace un gran esfuerzo para resolver una situación extraordinariamente compleja. Demasiados entresijos quizás detrás del contrabando de gasóleo.
El presidente del Gobierno, Felipe González, recibe a las familias acompañadas por el secretario general del COMME.
El presidente del Gobierno se ocupa personalmente del asunto y lo resuelve. Por último, se anuncia El viaje del Rey a Nigeria. Todo termina felizmente. España compra petróleo a Nigeria.
Parece obvio que el caso Alakrana no ha sido el primero de este tipo. Esperemos que haya sido el último.
|