La Guardia Civil manda fabricar por 35 millones un nuevo buque oceánico para sustituir al patrullero ‘Río Miño’

 

 

 

La embarcación tendrá una plataforma para albergar a personas recogidas en el marco de “la lucha contra la inmigración ilegal”

Buque oceánico 'Río Miño'. Foto: Guardia Civil.

La Jefatura de Asuntos Económicos de la Guardia Civil ha adjudicado el contrato para la construcción del «buque oceanográfico» que sustituirá al ‘Río Miño’, uno de los tres con los que cuenta su Servicio Marítimo (Semar). La encargada será la empresa gallega Astilleros Armon Vigo por 34,9 millones de euros, que tiene 27 meses para entregarlo. 

  • Para qué usan estos buques. Según los documentos, para cumplir con  las tareas encomendadas a la Guardia Civil en el ámbito marino: control de la inmigración irregular, lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado, vigilancia de fronteras y la protección del medioambiente marino. 

La embarcación tendrá una plataforma para ubicar migrantes

Aunque ahora se ha adjudicado el contrato para su fabricación, en 2020 Ghenova Ingeniería ya se encargó por 190.575 euros del proyecto conceptual de la embarcación que construirá ahora la gallega Astilleros Armon Vigo.

Según los pliegos de la licitación, tendrá entre 75 y 85 metros de eslora —la longitud de la proa a la popa— y una plataforma de aterrizaje de 12×12 metros para helicópteros “de tamaño medio”. 

También contará con otra plataforma para ubicar provisionalmente a los migrantes “recogidos en el curso de una intervención de lucha contra la inmigración ilegal” y con una zona para su “acomodación” o su “confinamiento”, que también tendrá aseos y una zona de asistencia médica.  

 

 
Boceto del nuevo buque que fabricará Astilleros Armon Vigo para la Guardia Civil.
Fuente: web de Ghenova Ingeniería, empresa encargada del proyecto conceptual.

También apuntan que el patrullero tendrá sala de interrogatorios, gimnasio, zona hospitalaria y camarotes para los oficiales y para la tripulación, entre otros. Aunque algunos espacios no esenciales podrían haber sido modificados durante la fase de diseño.

Además del patrullaje y vigilancia de las leyes nacionales e internacionales en la mar, la embarcación podrá ser utilizada para funciones de salvamento y ayuda humanitaria.

Los tres buques oceánicos de la Guardia Civil

‘Río Miño’. La embarcación, que será sustituida con el nuevo contrato tiene su base de origen en el puerto de Cádiz. La longitud de eslora es de 50,81 metros y cuenta con un helipuerto. Sus funciones son las mismas que las del nuevo buque que se va a fabricar, y durante este mes de marzo se encuentra inspeccionando las embarcaciones de pesca que faenan con motivo de las costeras de la caballa y la anchoa en Cantabria. 

 

‘Río Tajo’. Fue construido en 1973 en Alemania, pero el buque es propiedad de la Guardia Civil desde el año 2007. Tiene 52,85 metros de eslora y su base también está en Las Palmas. 

‘Río Segura’. El más moderno, entró en servicio en el año 2010 y tiene 73 metros de eslora. Su base está en el puerto de Las Palmas de Gran Canaria. Ha participado en operaciones de rescate a inmigrantes, como en la operación ‘Tritón’ en 2016 en las aguas italianas. Rescató a más de 2.300 personas, de las que casi la mitad pudieron ser atendidas en la propia embarcación.