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La cofradía urge a Portos a ampliar el muelle de abrigo
Los barcos fueron reflotados a lo largo de la mañana con la ayuda de grúas. Gonzalo Núñez
G.M.P. - O MORRAZO
Dos barcos fueron a pique en el puerto de Aldán en medio de un fuerte temporal del Noroeste con rachas de viento huracanado de hasta 162 kilómetros por hora que sorprendió ayer de madrugada a los marineros y sembró de destrozos la comarca morracense. Las inclemencias meteorológicas no dieron tregua a los equipos de emergencias, que registraron decenas de incidencias en Cangas, Moaña y Bueu: árboles caídos sobre viviendas, viales y tendidos de electricidad y teléfono, tejados y vallas publicitarias arrancadas e incluso una alarma de incendio en el centro de salud cangués provocada por el humo de un generador de gasóleo que se puso en marcha al irse la luz. "Non acordo noite como esta desde que teño memoria", aseguraba ayer a mediodía un bateeiro en Aldán, mientras otro compañero remachaba que el tejado de su casa "vibraba como se fora unha folla de col".
La virulencia del temporal cogió desprevenidos a muchos marineros. Las peores consecuencias fueron para dos embarcaciones: el pesquero "Facuca", de 12 toneladas de registro, que se hundió tras ser golpeado reiteradamente contra una zona de escaleras del puerto de Aldán, y la planeadora "Albino Capitán II", fondeado en las inmediaciones. Ambos fueron izados con dos grúas y con el auxilio de buceadores profesionales, así como bombas de achique habilitadas por la cofradía. Su patrón mayor, Gregorio Vaqueiro, comunicó que los intentos de aviso al 112 fueron baldíos, ya que el servicio estaba saturado y sólo respondía un contestador automático.
Por la mañana, el máximo representante del cabildo se puso en contacto telefónico con el presidente de Portos de Galicia y luego anunció la convocatoria de una reunión en la cofradía para analizar la situación y urgir "solucións" a la administración en el sentido de ampliar las instalaciones portuarias que permitan proteger la flota de los temporales, ya que las embarcaciones afectadas en los últimos años se cuentan por decenas. Insisten en que la situación no se resolverá hasta que se amplíe el abrigo, ya sea a través de una estructura pilotada de hormigón o de un sistema flotante que facilite la circulación del agua y permita compatibilizar mejor "os intereses económicos e os ecolóxicos".
El temporal también provocó otros desperfectos en el mar, anegando embarcaciones menores y arrancando amarras, como fue el caso de un yate de recreo, el "Algortako-Bi", que acabó varado en la playa de Vilariño. Los armadores reforzaban ayer las estachas de sus barcos para evitar que el viento y el oleaje vuelvan a causar estragos.
2010/01/16 |
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