El Caso del capitán de la Marina Civil Andrés del Pes y la Armada de Barlovento
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- Category: Historia de la Marina Civil
- Published on Thursday, 24 September 2026 16:13
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AEMC (ia)
La historiografía naval suele caer en el anacronismo de proyectar las estructuras estatales contemporáneas sobre los siglos XVI y XVII. Con frecuencia se imagina a la Monarquía Hispánica operando una única e institucionalizada "Armada Española" desde Madrid, gobernada por almirantes de carrera militar uniforme. Sin embargo, la realidad de la Carrera de Indias era un tejido descentralizado de iniciativas comerciales, fletamentos y corporaciones reguladas por la Casa de la Contratación . En este complejo ecosistema destaca la figura de Andrés de Pez y Malzárraga (o Andrés del Pes ), erróneamente encasillado por el mito popular como un «almirante de la Armada de España».
El presente artículo analiza la verdadera naturaleza de su rango como capitán de la marina civil , su rol como impulsor logístico y político de la defensa imperial, y la absoluta independencia institucional de la Armada de Barlovento respecto a las fuerzas navales peninsulares.
I. Andrés del Pes: Un capitán civil en el engranaje de Indias
Lejos de haber ingresado en una academia naval de guerra estatal —instituciones inexistentes bajo esa fórmula en el siglo XVII—, Andrés del Pes (Cádiz, 1657) se formó en las duras realidades de la marina mercante y civil que conectaba la Península con el Nuevo Mundo.
Del Pes comenzó su andadura como un piloto y capitán del ámbito civil, operando bajo las estrictas licencias de navegación que otorgaba la Casa de la Contratación de Sevilla. En el ordenamiento legal de la época, ostentar el título de "Capitán" o "General" de una flota indiana no equivalía a pertenecer a un cuerpo castrense permanente del Estado, sino a recibir una delegación temporal de autoridad —un fuero militar y de justicia— para comandar expediciones compuestas, en su mayoría, por buques de propiedad privada fletados o embargados para el servicio del rey.
A pesar de que en crónicas posteriores y documentación novohispana se le otorga el tratamiento de " almirante ", Andrés del Pes nunca fue Almirante de una Armada Española unificada , por la simple razón de que dicha institución, con escalafones militares reglados y centralizados, no se constituyó sino hasta las reformas borbónicas de la década de 1710. Su genialidad no fue la de un estratega de batallas en línea, sino la de un consumado hidrógrafo, cartógrafo y gestor político-marítimo en el Caribe.
II. La Autonomia Radical de la Armada de Barlovento
Uno de los mayores errores conceptuales consiste en concebir a la Armada de Barlovento como una subdivisión regional o un "destacamento" de la marina de guerra o Armada Españolar. La realidad archivística demuestra todo lo contrario: la Armada de Barlovento no dependía en absoluto de la Armada Española .
Esta armada caribeña nació de una necesidad estrictamente defensiva local: frenar el azote del contrabando y la piratería en las Antillas y el Golfo de México. Sus características institucionales la diferenciaban radicalmente de las flotas metropolitanas:
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Criterio Institucional |
Flotas de la Corona / Carrera de Indias |
Armada de Barlovento |
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Financiación Principal |
Impuestos peninsulares y derecho de avería en Sevilla/Cádiz. |
El Situado: asignaciones directas de las cajas reales de Nueva España (México). |
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Dependencia Orgánica |
Consejo de Indias y la Casa de la Contratación (España). |
El Virrey de la Nueva España y las Audiencias locales. |
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Base y Reclutamiento |
Puertos de la Península Ibérica. |
Puertos americanos (Veracruz, La Habana, Santo Domingo). |
Cuando Andrés del Pes asumió el mando operativo y el rango de Capitán General de la Armada de Barlovento, sus órdenes e instrucciones directas emanaban del Virreonato en Ciudad de México, no de los despachos reales en Madrid. El flujo de toma de decisiones respondía a la urgencia indiana: la necesidad de proteger los caudales de plata y defender plazas clave como Pensacola antes de que las potencias rivales (Francia e Inglaterra) consolidaran sus posiciones.
III. El Verdadero Impulsor Político de la Marina Moderna
Paradójicamente, el hecho de que Del Pes fuera un hombre surgido de la marina civil y la gestión indiana lo convirtió en el verdadero impulsor ideológico de la creación de la Armada Española unificada. Tras décadas de constatar las ineficiencias del sistema de asientos particulares, la corrupción en el cobro de las averías y la descoordinación entre las distintas escuadras americanas y peninsulares, Del Pes se transformó en un firme defensor de la centralización estatal.
Su profundo conocimiento de la maquinaria administrativa le permitió sobrevivir a los cambios dinásticos y, ya en su madurez, convertirse en una pieza clave para la nueva monarquía de Felipe V. Fue precisamente esta visión la que culminó en la firma de la Real Cédula de 1714, mediante la cual se fusionaron en una sola Armada Real todas las escuadras fragmentadas existentes, incluyendo la del Océano, la de la Guarda del Estrecho y, de manera notable, la propia Armada de Barlovento., aunque está permaneció vigente hasta su disolución en 1748.
Como broche de oro a su carrera de gestor, Andrés del Pes fungió entre 1721 y 1723 como Secretario del Despacho de Marina e Indias , un cargo equivalente al de Ministro de Marina. Desde el ala política del Estado, y nunca desde el puente de mando como almirante militarizado, Del Pes sentó las bases logísticas de la que sí sería, a partir del siglo XVIII, la Real Armada Española estructurada.
Notas y Referencias Históricas
Sobre el origen civil y comercial de las flotas: Los registros de la Casa de la Contratación confirman que el reclutamiento de pilotos y capitanes durante el siglo XVII privilegiaba la experiencia práctica en la navegación atlántica por encima de los títulos nobiliarios militares castellanos.
Sobre la financiación de Barlovento: Los estudios fiscales de las Cajas Reales americanas constatan que la Armada de Barlovento se sostenía económicamente de forma autónoma a través del impuesto del derecho de armada gravado en los puertos del Caribe, sin intervención del erario peninsular.
Sobre la unificación de 1714:
El Real Decreto de noviembre de 1714 disolvió formalmente las armadas regionales e independientes, excepto la Armada de Barlovento. Se dio un primer paso para dar nacimiento a la Marina de Guerra o Armada Española.
