Investigación indica que el amoniaco utilizado como combustible para buques implicaría riesgos para la salud humana
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- Category: Seguridad marítima
- Published on Tuesday, 30 July 2024 06:19
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Un nuevo estudio del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) cuestiona el plan de sustituir el Marine Gasoil (MGO) por amoníaco en la propulsión de los buques. Aunque el amoníaco ofrece la atractiva perspectiva de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), los investigadores del MIT advierten de que, sin una normativa más estricta, el cambio implicaría la salud humana. En concreto, el documento revela que el cambio al amoníaco podría provocar 600.000 muertes prematuras más al año, reporta Baltic Exchange.
Principales riesgos
A diferencia del MGO, la combustión de amoníaco genera óxido nitroso, un gas de efecto invernadero con un poder de permanencia 300 veces superior al del dióxido de carbono, según cita Anthony Wong, autor principal del estudio del MIT. Esto se traduce en un mayor efecto de captura de calor, lo que podría anular algunos de los beneficios climáticos que ofrece el amoníaco. Además, la combustión de amoniaco produce óxidos de nitrógeno (NOx), un factor clave en la formación de smog y la generación de partículas finas. Estos contaminantes pueden agravar los problemas respiratorios y aumentar el riesgo de infartos, derrames cerebrales y asma.
Sobre el amoniaco verde
Sin embargo, el estudio del MIT no descarta por completo el potencial del amoníaco. El amoníaco verde, producido a partir de fuentes de energía renovables, ofrece una huella de carbono casi nula, lo que representa una mejora significativa respecto al MGO tradicional. Incluso sin una normativa más estricta, los motores de combustión más limpia podrían proporcionar cierta mitigación, reduciendo potencialmente en 20.000 las muertes prematuras provocadas por las emisiones del transporte marítimo en comparación con los niveles actuales, según indican las conclusiones del estudio. Los investigadores del MIT, dicen que con una normativa estricta y el compromiso de desarrollar tecnologías limpias, esa cifra podría caer en picada hasta una reducción total de 66.000 muertes.
Enfoque integral
En el informe, Wong subraya la necesidad de un planteamiento integral que tenga en cuenta tanto el cambio climático como las repercusiones en la salud pública. “No todas las soluciones climáticas son iguales. Casi siempre hay que pagar algún precio. Tenemos que adoptar un enfoque más holístico y considerar todos los costos y beneficios de las distintas soluciones climáticas, en lugar de sólo su potencial para descarbonizar”, dijo Wong, quien cursa un postdoctorado en el Centro de Ciencia del Cambio Global del MIT.
El académico agregó que decir que el amoníaco es un combustible “limpio” es un poco exagerado. “Que no emita carbono no significa necesariamente que sea limpio y bueno para la salud pública”, apuntó.
La normativa es crucial para limitar las emisiones de amoníaco e incentivar a la industria para que adopte tecnologías limpias. Esto podría implicar la promoción de motores de combustión más limpia o incluso la exploración de tecnologías que combinen amoníaco con hidrógeno para mejorar la eficiencia de la combustión, sugiere el estudio del MIT.
No obstante, el estudio reconoce las limitaciones de los datos de los buques reales propulsados con amoníaco. Los investigadores piden la colaboración de la industria marítima para compartir los datos de los motores, lo que permitiría realizar evaluaciones más precisas de las repercusiones tanto climáticas como sanitarias.
Camino a seguir
Aunque reconoce los posibles inconvenientes del combustible de amoníaco, la investigación del MIT sugiere que, si se toman medidas proactivas para mitigar los problemas de calidad del aire mediante normativas más estrictas, la colaboración de la industria y estrategias regionales específicas, la industria puede liberar su potencial como solución viable para un transporte marítimo más limpio en el futuro.
De todos modos, el MIT reconoce que el camino a seguir es un delicado ejercicio de equilibrio que debe dar prioridad a la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero sin comprometer la salud pública.
El estudio también subraya la necesidad de transparencia e intercambio de datos. La colaboración entre los investigadores y la industria marítima es crucial para obtener datos reales de los buques propulsados por amoníaco.
También el documento sugiere que hay que tener en cuenta las implicaciones financieras para la industria. Una normativa más estricta y el desarrollo de tecnologías limpias tendrán un costo, por lo que es necesario estudiar incentivos económicos y ayudas financieras específicas para facilitar la transición del sector y fomentar la inversión en tecnologías limpias.
