Llegan a Estambul los primeros 137 activistas deportados por Israel, que denuncian malos tratos y torturas
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- Published on Saturday, 04 October 2025 16:56
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EL PAÍS
Varias fuentes aseguran que los guardias israelíes se están cebando especialmente contra Greta Thundberg en la cárcel de Ketziot, donde siguen encerrados unos 50 españoles
Los primeros 137 integrantes de la Global Sumud Flotilla deportados por Israel llegaron este sábado a Estambul en un avión de Turkish Airlines fletado por el Gobierno turco. En sus primeras declaraciones públicas tras el asalto israelí en aguas internacionales a los barcos en los que viajaban con ayuda humanitaria hacia Gaza, muchos de ellos denunciaron los “malos tratos” y las “torturas” a las que les sometieron las autoridades israelíes durante su encierro en la cárcel de Ketziot, en el desierto del Neguev.
“Durante tres días nos trataron como terroristas”, afirmó el profesor Hasmet Yazici, uno de los activistas turcos, quien, ante los micrófonos de las televisiones del país, explicó que, durante el abordaje, el trato fue más “profesional” que luego en prisión, si bien cambió según el barco tomado por los comandos israelíes: “A algunos compañeros los mantuvieron esposados durante 16 horas”. Una vez llegados a tierra, sufrieron “constante violencia psicológica pero también física”.
Otra de las integrantes turcas de la Flotilla, Ayçin Kantoglu, dijo que, en prisión, se les obligó a desnudarse para ser cacheadas en varias ocasiones. “Durante las primeras 40 horas no nos dieron nada de comer. Y no hubo agua potable, nos decían que bebiésemos de los retretes”, denunció. Además, aseguró que en prisión los guardias se cebaron especialmente con la activista sueca Greta Thunberg, uno de los rostros de la iniciativa humanitaria a Gaza. “Hay quienes vieron como la golpeaban. Le ataron las manos por detrás con una bandera israelí y la obligaron a marchar”, afirmó.
Este punto ha sido confirmado por diplomáticos suecos que se han podido reunir con la joven activista, según correspondencia electrónica publicada por The Guardian. “Nos ha informado de que [sufre] deshidratación. Ha recibido una cantidad insuficiente de agua y comida. También afirmó haber desarrollado erupciones cutáneas que sospechaba fueron causadas por chinches. Habló de malos tratos y dijo que había estado sentada durante largos periodos sobre superficies duras. Otro detenido le dijo a otro miembro de la Embajada que la ha visto siendo forzada a sujetar banderas mientras la fotografiaban”, se lee en los emails.
El primer grupo de activistas deportados está compuesto por 36 turcos, 23 malasios y un número menor de nacionales de Italia, Suiza, Marruecos, Argelia, Libia, Mauritania, Túnez, Jordania, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait y Estados Unidos, según informó el Ministerio de Exteriores turco, que sigue trabajando en la liberación de la veintena de turcos que continúan en prisión en Israel. El de los turcos era el grupo más numeroso de integrantes de la Global Sumud Flotilla, seguido de cerca por los españoles e italianos.
Este sábado, el ministro de Asuntos Exteriores español, José Manuel Albares, garantizó en TVE que su departamento trabaja para que los en torno a 50 españoles aún encarcelados —entre ellos el periodista de EL PAÍS Carlos de Barrón— regresen “cuanto antes” a casa, pero no ha ofrecido una fecha concreta. El viernes, el cónsul español en Tel Aviv pudo contactar con un primer grupo en la cárcel, pero no con todos. Albares, tras hablar con el cónsul, explicó que “dentro de las circunstancias” en las que están, los españoles “se encuentran bien”.

