La falacia naval es la carcoma de la Marina Española

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La falacia naval continúa su carrera expansiva divulgando la idea de la existencia de la Armada Española antes del siglo XVIII.

La Armada Española fue creada por los Borbones tras la subida el trono de Felipe V.

Antes del siglo XVIII, en España, no existe la Armada Española. Existen diversas armadas. Existen corsarios. Flotas y barcos armados en corso.

Existen armadores y barcos privados que mediante un contrato o asiento prestan sus servicios a la corona.

Corona y corsario se repartían las presas. 

Los cargos de Capitán General y de Almirante en la Carrera de Indias.

Dentro de las flotas:

  • El Capitán General ostentaba el mando de toda la expedición. El barco en el que navegaba el capitán general, el capitán de todos capitanes, era conocido como la Capitana.

 

  • El Capitán General no era un marino formado en una Academia de Guardias marinas. Estas academias no se crean hasta el siglo XVIII.
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  • Juan Escalante de Mendoza ejerció como capitán General, pero nunca perteneció a la Armada Española.

 

  • Juan Sebastián Elcano ejerció como capitán General, pero nunca perteneció a la Armada Española.

 

  • Pedro Menéndez de Avilés, ejerció como capitán General, pero nunca perteneció  a la Armada Española.

Lorenzo Ferrer Maldonado (1557-1625) fue un marino civil, explorador y capitán nacido en Berja (Almería), a quien investigaciones recientes acreditan el descubrimiento del Estrecho de Bering en 1588, adelantándose más de un siglo a Vitus Bering. Documentó su hallazgo, conocido entonces como Estrecho de Anián, en una relación de gran precisión geográfica. 

La Armada Española, siglos después, por medio de Navarrete, trató de desacreditar su descubrimiento.

El cargo de Almirante en la Carrera de Indias (siglos XVI–XVII)

El cargo de almirante estaba reconocido y plena vigencia en el sistema de flotas de la Carrera de Indias desde el siglo XVI, es decir  mucho antes de crearse  “Armada Española” en el siglo XVIII.

  • El Almirante era la segunda autoridad de la flota, el  segundo, con mando directo sobre la retaguardia de la flota (normalmente el último buque,  que cerraba la formación. Su barco era  conocido como la almiranta).
  • Tenía funciones tácticas, disciplinarias y de control del orden de nave

Isabel Barreto, que se afirma que ocupo el cargo de almiranta, nunca perteneció a la Armada Española.

El término almirante no es de origen español y se supone derivado del árabe, aunque existen otras teorías.

En la Edad Media existía en Castilla el título nobiliario de almirante

El capitán Cristóbal Colón recibió de los Reyes Católicos el título nobiliario de Almirante de la Mar Océana.

 

Antes de ya avanzado el siglo XVIII, en España no existía la Armada Española

 

Existía la Casa de Contratación, de Sevilla, creada en 1503,  que tenía competencia directa sobre todas las flotas de la Carrera de Indias.

 

La Casa de Contratación dependía del Consejo de Indias.

 

La Casa de Contratación nunca fue un organismo ligado a la Armada Española. Sus funcionarios no eran marinos de guerra.

 

Se crearon armadas como las siguientes:

  • (Armada del Mar Océano, Armada de la Guarda de la Carrera de Indias, etc.)
  • Flotas organizadas ad hoc según las necesidades e cada etapa.  
  • Estas armadas dependían de distintos órganos administrativos (Consejo de Indias, Casa de Contratación, en algunos casos del virrey correspondiente, etc.)

3. La creación de la Armada moderna en 1717

La verdadera reorganización llega con las reformas borbónicas bajo Felipe V:

  • En 1717 se centraliza la administración naval.

 

  • Se crean departamentos marítimos (Cádiz, Ferrol, Cartagena)
  • Se establece una Armada permanente, jerarquizada y profesional

Conclusión.-

El Estado Español debería poner en marcha un plan de recuperación y actualización de la Historia de la Marina Civil Española.

Las falacias envueltas en formatos revestidos de oficialidad atentan contra la memoria histórica.  Faltan a la verdad y al respeto a quienes fueron los verdaderos protagonistas de los hechos que se desvirtúan. Actúan además contra la más elemental decencia cultural y democrática.

La falacia naval es el genuino germen del desastre marítimo español.

Es falso que las Academias, compañóas, Escuelas de Guardias marinas marcasen la frontera entre una marina zarapastrosa o Marina Cvil y una supuesta marina ciéntifica. 

Fueron marinos civiles quienes enseñarona navegar a los primeros marinos salidos de la Academia de guardias marinas. Los capitanes de la Marina Civil , Antonio del Orbe y Cedillo fueron un claro ejemplo.

Las academias de guardiamarinas eran esencialmente elitistas. Los señoritos y la mar, salvo excepciones- y las hubo con personajes de extraordinario nivel profesional- nunca fueron compatibles. De ahi el empeño de la Armada Española en acaparar competencias civiles y puestos en tierra. La mar es dura, muy dura. ¡Que naveguen los marinos civiles¡ Los navales a gestionar en tierra. ¡Así le va a España.¡ No hay relevo generacional. En transporte marítimo dependemos de flotas extrajeras, mientras derrochamos recuros escasos en Navantia, o en submarinos que no flotan.  (esto último, en general, los medios lo silencian)

El prestigio de la Armada Española no puede nutrirse del desprestigio sistemático de la Marina Civil con la tolerancia irresponsable del bipartidismo hispánico.

Los medios de comunicación deberían hacer un esfuerzo por recuperar la verdadera historia de la Marina Civil Española.