La Armada Española derrocha recursos escasos en el festejo martimo de EEUU , mientras Trump continúa descalificando a España.
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- Published on Monday, 06 July 2026 08:29
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DEBATE

La Armada española lidera una fuerza multinacional de 3.000 militares en la costa este de Estados UnidosEstado Mayor de la Defensa
Fuerzas Armadas Solo EE.UU. y la Armada española: así se reparten el mando de la mayor fuerza naval desplegada en la costa este
La Armada ha reforzado su proyección internacional tras asumir el mando de una de las siete agrupaciones navales del ejercicio FLEETEX-250, organizado por la US Navy en la costa este de Estados Unidos. España ha sido el único aliado que ha dirigido una de las fuerzas de combate del ejercicio, una responsabilidad que situó bajo mando español a más de 3.000 militares de 14 naciones, en unas maniobras que se desarrollaron en el marco de las conmemoraciones del 250 aniversario de la independencia de Estados Unidos.
El liderazgo español recayó en el comandante del Cuartel General Marítimo de Alta Disponibilidad (CGMAD) y del Spanish Maritime Forces Headquarters (SPMARFOR), encargado de dirigir una de las agrupaciones navales desplegadas durante el ejercicio. De las siete fuerzas constituidas por la Marina de los Estados Unidos, cinco estuvieron bajo mando estadounidense, una fue dirigida por la OTAN y la séptima quedó bajo responsabilidad española, un hecho que refleja el nivel de confianza depositado por los aliados en las capacidades de mando y control de la Armada.

Cazas de combate Harrier españoles en el LHD Juan Carlos I durante el ejercicio Fleetex-26Estado Mayor de la Defensa
La participación española se encuadró dentro del Grupo de Combate Expedicionario Despliegue Atlántico 26, una fuerza concebida para proyectar poder naval a larga distancia y operar de forma integrada con aliados en escenarios de elevada complejidad, según ha informado el Estado Mayor de la Defensa. Durante dos semanas, los militares españoles incrementaron su interoperabilidad con las marinas participantes, validaron procedimientos tácticos y mejoraron su capacidad para actuar en un entorno multidominio, donde confluyen amenazas aéreas, navales, submarinas y terrestres.
Adiestramiento anfibio y multidominio
Durante el FLEETEX-250, el Grupo de Combate Expedicionario español puso en práctica un amplio abanico de capacidades militares. Entre las actividades desarrolladas figuraron desembarcos y reembarques de la fuerza de Infantería de Marina, ejercicios tácticos en tierra, zafarranchos de combate durante el cruce simulado de un estrecho bajo amenaza enemiga, operaciones aéreas con diferentes aeronaves y simulaciones de bajas masivas para entrenar la respuesta sanitaria en combate.
A ello se sumaron ejercicios avanzados de guerra antiaérea, antisubmarina, de superficie y anfibia, disciplinas esenciales para garantizar la supervivencia y eficacia de una fuerza naval moderna frente a amenazas convencionales y emergentes. Todo el adiestramiento se desarrolló en un entorno táctico de máxima dureza, concebido para evaluar la rapidez de reacción, la coordinación multinacional y la cohesión entre unidades de diferentes países.
Los principales activos de la Armada
Para este despliegue, España movilizó algunos de sus medios navales más relevantes para operaciones expedicionarias. El núcleo de la fuerza estuvo formado por el buque de proyección estratégica LHD Juan Carlos I, considerado el mayor buque de guerra de la Armada y eje de las capacidades anfibias españolas.
Junto a él participaron el buque de asalto anfibio Castilla, las fragatas Blas de Lezo y Reina Sofía, además del buque de aprovisionamiento de combate Patiño, encargado de garantizar el sostenimiento logístico durante las operaciones.

La Armada española lidera una fuerza multinacional de 3.000 militares en la costa este de Estados UnidosArmada
La componente terrestre estuvo integrada por una Agrupación Reforzada de Desembarco del Tercio de Armada, reforzada con vehículos tácticos y embarcaciones anfibias, lo que permitió desarrollar operaciones de proyección desde la mar hacia tierra en coordinación con el resto de fuerzas aliadas.
Un reconocimiento al nivel de la Armada
Asumir el mando de una agrupación multinacional en un ejercicio organizado por la US Navy constituye uno de los cometidos de mayor responsabilidad que puede desempeñar una marina aliada. Este tipo de designaciones exige disponer de estructuras permanentes de mando, personal altamente cualificado y sistemas plenamente interoperables con los estándares de la OTAN.
El CGMAD y SPMARFOR representan precisamente esa capacidad española para ejercer el mando de fuerzas navales internacionales, una competencia adquirida tras años de participación en operaciones y ejercicios aliados en el Atlántico, el Mediterráneo y otras zonas de interés estratégico.
COMENTARIOS DE AEMC
La Señora ministra de Defensa debería comparecer a petición propia y explicar en sede parlamentaria este aparente despropósito. Debería detallar y justificar cuánto nos ha costado a los contribuyentes esta humillante exhibición naval.
Para el ciudadano de a pie resultará difícil separar al presidente Trump y sus numerosas y graves fechorías internacionales, a las que las que se deben sumar las habituales descalificaciones a España y a su legítimo presidente, Pedro Sánchez del país amigo: Estados Unido. El esfuerzo mental para entender este embrollo se aproxima más a la cuadratura del círculo que a la aceptación de una razonable diplomacia.
Da la impresión de que sigue habiendo dos Españas: una, la de los sometidos a estreches, recortes, carestías, listas de espera, escuelas sin climatización, vivienda imposible, y otra, la de los que tienen en su mano el cuerno de la fortuna – relleno con el esfuerzo de los contribuyentes- y lo basculan a sus anchas para recreación y lucimiento de privilegio personal.
Mejor hubiesen reservado alguna de esas unidades para proteger a los españoles con plenitud de derechos que se dirigieron a Palestina para defender derechos humanos irrenunciables.
Llamar a rebato frente a la amenaza del neofascismo está muy justificado. Fomentar y alimentar - con el dinero de todos- este tipo de derroches, no se justifica en absoluto.

