Continúa la tradicional ceremonia de la confusión interesada en torno al naufragio del FILO JET

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 AEMC

01.09.2026

Nada nuevo en la escena marítima. El accidente del "Filo Jet" probablemente no es una excepción. En la mar, con frecuencia, las normas de seguridad se pasan por el arco del triunfo. Algunos sostienen que la temeridad es "rentable": menos seguridad mejor cuenta de resultados; lo cual, a medio y largo plazo.es rotundamente falso Con frecuencia, las inspecciones y los controles protocolarios se pasan con suavizante y estímulos a los inspectores. Los altos responsables los saben, pero prefieren disfrutar de las presumibles atenciones que reciben de los beneficiados de su ánimo prevaricador.

Cuando surge el inevitable accidente, todos miran hacia otro lado, y aquellos que amenazaban con despedir al capitán si no cumplía sus órdenes, ahora le acusan de ser el responsables del siniestro.

Algunos medios, sin ningún tipo de pruebas, se suman a la orquesta acusadora, contribuyendo al desprestigio de los profesionales. Sus comentarios y chascarrillos forman opinión, crean conciencia. La OMI está ocupada en otros menesteres. Lo suyo es seguir editando convenios, protocolos, resoluciones etc. Y no digamos la tecnoburocrática EMSA, convertida en un refugio de navales construyendo fachada. Por su parte, los marinos civiles  se mantiene desunidos en un alarde de individualismo irresponsable, indefensos ante una situación en la que el abuso y el cinismo imperan. La mayor parte solo tienen un objetico: quedarse en tierra y olvidarse de lo que fueron. El Colegio profesional se convierte en un despacho de visados al servicio de unos pocos. En muchas ocasiones cae en la debilidad de convertirse en cómplices subvencionado de quienes destrozan su profesión

Algunos capitanes y Oficiales de distinto rango actúan como colaboradores de un sistema viciado que opera al servicio de los navieros, intermediarios y burócratas instalados en tierra. Armadores que tienen poder suficiente para establecer sus reglas del juego. Gobiernos que solo parecen dispuestos a defender el estado de derecho en las campañas electorales. Jueces que dictan sentencias que sorprenden, pero casi siempre en el mismo sentido. Una tropa de indocumentados dándose golpes de pecho que hablan de amor al próximo, de justicia, de valores éticos y morales, que condenan a un capitán como Manguras (capitán del Prestige) o al del también petrolero “Mar Egeo”, mientras que actúan como lo que son: analfabetos náuticos, por mucho que exhiban títulos de ingenieros o capitanes, o que ingresen como académicos de la Mar. 

La Marina Civil tiene un lastre demasiado pesado como para navegar con la seguridad y solvencia que se requiere. EL FILO JET es probablemente un ejemplo más de una situación de podredumbre del sistema. Tiempo al tiempo.

Los marinos civiles deben unirse o pronto tendrán que entonar un REQUIEM.