¿Por qué es tan difícil localizar en las redes imágenes del edificio sede de la Dirección General de la Marina Mercante?

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                                  Edificio sede de la DGMM (libre disposición)     

De ático clandestino a centro neurálgico: la crónica oculta de la séptima planta de la Marina Mercante

La sede central de la Dirección General de la Marina Mercante (DGMM), ubicada en la calle Ruiz de Alarcón nº 1 de Madrid, guarda tras sus muros de corte clásico una de las intrahistorias administrativas más singulares de la transición y consolidación democrática en España. Una relación que conjuga la urgencia de espacio, la flagrante irregularidad operativa de los primeros años ochenta y la profunda modernización técnica y estructural que transformó el edificio de manera irreversible a finales de esa década.

El origen del edificio: la pugna entre dos marinas

Para comprender el calado de sus transformaciones, es imperativo remontarse al origen mismo del inmueble. El edificio fue inaugurado en 1928 proyectado por el arquitecto Francisco Javier de Luque López. Desde su génesis, la concepción del bloque estuvo marcada por la dualidad marítima del país. Nacido para albergar competencias de la administración marítima civil, el edificio se convirtió en la sede de la Subsecretaría de la Marina Civil , como rezaba un gran rótulo situado sobre la puerta principal. Sin embargo, esta identidad civil convivió siempre con una fuerte fricción institucional. Dada su inmediata proximidad y su diseño simétrico, la Armada Española da la sensación de que siempre pareció este edificio, a efectos prácticos y de soberanía militar, como una dependencia natural del colindante Cuartel General de la Armada (el antiguo Ministerio de Marina). [1] Esta concepción castrense propició que la Marina de Guerra mantuviese una fuerte presencia física y servicios propios dentro del propio inmueble durante décadas, una convivencia que estallaría definitivamente a finales de los años ochenta.

La ampliación de los ochenta: la séptima planta (1980-1982)

Originalmente diseñado por Luque López con una altura estricta de seis niveles para mantener una rigurosa sintonía visual con el palacio de la Armada, el edificio rompió su fisonomía formal al arrancar la década de 1980. La polémica séptima planta de la DGMM se construyó entre los años 1980 y 1981, quedando finalmente habilitada para su uso a lo largo de 1982. .

Concebida como un ático retranqueado sobre la cornisa original para camuflar el exceso de volumen desde la cera de la vía pública, esta nueva planta nació marcada por una profunda anomalía en su gestión interna.

El limbo de la séptima planta: la cafetería clandestina

Entre 1982 y 1987, la flamante séptima planta albergue un servicio de cafetería y comedor cuya actividad comercial constituía una flagrante irregularidad administrativa . Durante este período de seis años, el establecimiento operó en la más absoluta ilegalidad jurídica: no existía ni un solo concurso público convocado en los diarios oficiales, ni licitaciones estatales, ni adjudicaciones a empresas de restauración.

La ilegalidad no solo reside en la ausencia de contratación regular, sino en el origen de su personal. Para atender la cafetería, se empleaba de manera ilícita a ordenanzas, mozos y personal laboral contratado por la DGMM para otros fines específicos del funcionariado marítimo , desviándolos de sus competencias oficiales para ejercer de camareros y cocineros. A pesar de este esquema clandestino, el recinto se convirtió en un concurrido punto de encuentro en el que diariamente se congregaba más de un centenar de personas externas , incluidos capitanes, navieros, militares, amigos, ingenieros navales y gestores del sector civil que accedían al ático invitados o por diversos motivos.

1987: El año de la gran reconversión y el desalojo militar

La situación de anomalía de la planta superior se mantuvo hasta 1987 , año en el que el Ministerio de Transportes, Turismo y Comunicaciones logró una transformación radical del inmueble, una propuesta por la DGMM y ejecutada a través de la Dirección General de Servicios, rompiendo en ese aspecto, amarras con la tutela histórica de la Armada [2] .

Los hechos clave de la reforma de 1987 se desarrollaron de la siguiente manera:

  • El desalojo de la Armada en la planta baja: Haciendo valer la titularidad de la administración civil, se instó formalmente a la Armada Española a que clausurase la farmacia militar que mantenía en la planta baja del edificio —entrando a mano izquierda— y liberase de manera inmediata el espacio correspondiente a pie de calle.
  • Clausura y desmantelamiento en las alturas: Paralelamente, la controvertida cafetería clandestina de la séptima planta fue completamente desmantelada, erradicando el uso irregular de público personal en tareas de hostelería.
  • Sede de la Subdirección de Seguridad: El espacio liberado en el ático retranqueado se reformó íntegramente para establecer los despachos y oficinas de la Subdirección General de Seguridad Marítima.
  • El primer Centro de Radiocomunicaciones de España: En ese mismo espacio de la séptima planta se instaló y creó, por primera vez en España dentro de las competencias de la marina civil , el Centro de Radiocomunicaciones marítimas dirigido y operado por marinos civiles. Esta infraestructura pionera dotó al país de la tecnología necesaria para desarrollar en su plenitud el Plan Nacional de Salvamento , creado a finales por la DGMM a finales de 1986. El centro de Comunicaciones permitió la escucha continua de socorro y el control del tráfico marítimo.
  • Traslado y legalización de la restauración: Para dar continuidad al servicio de cafetería y comedor, se habilitó la actual cafetería en los locales de la planta baja que habían sido desalojados por la farmacia de la Armada, encauzando su gestión posterior dentro del marco estricto de las licitaciones públicas del Estado.

El desglose de los costos de edificación, suministros técnicos y la reestructuración del personal civil de este episodio histórico quedó definitivamente registrado en los Presupuestos Generales del Estado y en los expedientes de obras ministeriales de la Dirección General de Servicios de finales de los ochenta.

¿Por qué resulta tan difícil encontrar en las redes imágenes del edificio sede de la DGMM?

¿Qué es lo que se pretende ocultar la imagen de un edificio público, o la existencia de un organismo esencial para un país marítimo como lo es España?

 

[1] El Ministerio de Marina no era exclusivamente un ministerio de la Marina de Guerra. Era un ministerio competente en Marina Civil y Marina Militar.

[2] La Armada siempre ha tratado de ejercer una tutela efectiva sobre la DGMM, aunque hubo cortos períodos en los que no lo consiguió.