URUGUAY ARGENTINA.- ACUERDO DE TRANSPORTE MULTIMODAL.

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odo terminará cuando Argentina vuelva a ser la gran exportadora de granos

¿Qué ventaja hay en suscribir el Acuerdo?

Sobre el Acuerdo de Transporte Multilateral son varios los expertos que que dudan que Uruguay tenga ventajas al firmarlo, que Argentina esté dispuesta a cumplirlo y menos que con nuestra firma, multilateral o bilateral, se acabe la confrontación.

Uruguay ha privilegiado sus intereses alrededor de los servicios portuarios: puerto libre, zonas francas.

EMILIO CAZALÁ10 feb 2014 EL PAÍS

No estamos muy convencidos de la conveniencia de suscribir el Acuerdo de Transporte Multilateral, por lo menos no así como está planteado. En todo caso su existencia, su funcionamiento, su implementación, no depende de la firma de Uruguay sino de los otro cuatro socios del Mercosur que aún no han firmado, como lo dice  el presidente del Centro de Navegación Mario Baubeta. Y, en todo caso, que entre en acción, depende de nuestros dos grandes vecinos y en especial de Argentina que es la artífice de todo este embrollo que nos pega fuertemente de todos lados desde el período K.

El para qué, con qué, cómo y cuándo, son otros horizontes para Uruguay, por ahora bajo una perspectiva no clara, que más bien desorienta. No es fácil entonces tomar decisiones que no sabemos cómo beneficiarán o si nos perjudicarán; tampoco se puede creer en sus promesas como lo hemos experimentado. Porque si no cumplen, ¿les vamos a pinchar un ojo?, como se pregunta el presidente Mujica. Y si el problema es UPM pues no hay solución ni para Montevideo ni para el río Uruguay,     ni para Nueva Palmira. Pero    vamos por partes. Queremos pensar que los intereses de      Argentina de hoy, presionada por un fuerte poder sindical, es la reconstrucción de una gran Marina Mercante y la reactivación de la construcción naval, centros de actividades desaparecidas por falta de inversión y  desconfianza jurídica; también avanza en su nuevo puerto La Plata y en el proyectado canal de navegación al sur. Los objetivos de Brasil parecen ser muy diferentes, porque liderando      el Mercosur como "gran jefe",  creemos que aspira a un TLC con Europa que involucra cosas más importantes que una marina mercante y reserva de cargas. Entre sus intereses están las patentes internacionales, informática, subsidios agrícolas, inversiones, y muchas otras cosas de peso que ignoramos y que incluso hasta podría ser un sillón en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Pero abramos los ojos porque Brasil excluye de este acuerdo el cabotaje de la hidrovía P.P.,    el transporte internacional de petróleo y sus derivados de origen. Brasil hace otras exclusiones que son competencia de lo firmado en el Acuerdo de Santa Cruz o sea de la hidrovía. Así que para Uruguay aquí no hay nada. ¿Un acuerdo bilateral? Solo con la garantía de La Haya o el Papa Francisco.

Uruguay.

Por el contrario, Uruguay ha privilegiado por años sus intereses alrededor de los servicios portuarios: puerto libre, zonas francas; puerto distribuidor de cargas en el marco de la logística y una plaza libre, según la Ley de Reforma Portuaria de 1992. Es una buena herramienta para canalizar cargas de terceros países, no importa de dónde, y como país pequeño    no la quiere perder. No tiene     ni  tendrá una Marina Mercante de destaque para el transporte      internacional y en todo caso en algún momento si las circunstancias se dieran, tendremos pequeñas unidades para el cabotaje aunque nosotros no podremos navegar por los ríos Paraná y Paraguay porque los costos de Practicaje argentino lo sacan de la competencia; tema de la hidrovía aún no resuelto. El hecho es que no podemos competir  con las flotas de los dos países, sobre todo con la de Brasil y con la de Argentina cuando la tenga. Ya sabemos qué sucedió en el pasado con ELMA, una gigantesca transferencia de recursos públicos al ente, para manejarse con fletes irreales y decretos, tal como nos ocurrió a nosotros en el pasado con la flota de la ANP y ambas desaparecieron, cuyas pérdidas paga el pueblo como Pluna.

Ariosto González.

Como bien lo señaló en algún momento el experto Dr. Ariosto J. González, "Uruguay no tiene una flota mercante que pueda  efectuar el transporte internacional entre todos los Estados Parte del Mercosur y tampoco tiene una flota mercante capaz de realizar transporte internacional entre puertos argentinos  y uruguayos del Río de la Plata. Tampoco deseamos que con la perspectiva de un acuerdo de este tipo Uruguay se convierta en una "Bandera de Conveniencia" o "Bandera Conveniente".

Dr. Sciarra.

Vale la pena incluir aquí una reciente opinión del jurista Dr. Alejandro Sciarra Caubarrere sobre el tema: "Es muy interesante y más allá de compartir que el aumento de las tarifas (de ANP) es inoportuna, creo que aprobar el Acuerdo Multilateral no es la solución. Creer que con eso vamos a solucionar éste y todos los problemas con Argentina es pecar de ingenuo. Por otra parte, también hay que analizar cuáles son las consecuencias para nuestro país de firmar dicho acuerdo; por algo Uruguay se ha negado y no ahora, sino desde hace mucho tiempo. El Uruguay no tiene Marina Mercante (o poca) y es una bandera cara y conflictiva. ¿Cuáles son las banderas más fuertes de la región? Si aceptamos firmar este acuerdo, ¿cuál puerto van a elegir? Son preguntas que correspondería hacerse y tratar     de responder".

TLC.

En un eventual TLC con la Comunidad Europea intuimos que Bruselas pedirá al Mercosur abandonar el proyecto de transporte multilateral respaldado  en su pensamiento liberal, porque es "enemigo de la reserva de cargas", que dicho sea de paso, a Uruguay la "reserva de carga" por decreto no le trajo prosperidad. Nos parece que Argentina está más preocupada por rearmar su Marina Mercante y activar la construcción naval. Y Brasil seguramente canjeará este acuerdo por el TLC porque es un país industrial,  exportador, consumidor, grande, a diferencia de Argentina y Uruguay cuyos mayores esfuerzos son las ideologías, la política. Así que el único interesado en este acuerdo es Argentina, es decir el "poder sindical argentino", que tiene nombre y aspira a que todos nos sometamos a sus propósitos. Dudamos entonces que Argentina abandone su actual política frente a Uruguay, firmemos o no. Y aún suponiendo que el gobierno K o el que le siga, esté dispuesto a cumplir, ya sabemos que siempre habrá una excusa para aislar e impedir que lleguen a Montevideo cargas argentinas, en cuyo caso es fácil imaginar que se apelaría hábilmente a la herramienta sindical para bloquearnos, tal como ocurrió desde Gualeguaychú. Así que nosotros vemos que lo que más le conviene al puerto de Montevideo, siendo un puerto volátil entre dos gigantes como lo es, que vengan todos los barcos de todas las banderas con todas las cargas del mundo. De hecho Montevideo no vive de las cargas argentinas sino de todas las cargas,    al igual que Singapur, Hong Kong, Algeciras, Hamburgo o Amberes.

Dos cositas para  terminar: a) por favor, a no exagerar con el movimiento de transbordo de cargas argentinas que estamos perdiendo, ya que las cifras que se están manejando no son correctas y b) cuando una carga sale de Rosario, Zárate, Corrientes o de Puerto Madryn, sale de un puerto argentino con valor agregado de estibadores, grúas, remolcadores, camiones, muellaje, despachantes de Aduana, agencia marítima, seguros, peajes, faros, etc., con todos los réditos que ello supone. Qué le importa al exportador o al gobierno argentino dónde será transbordado ese contenedor  en la cadena logística. No entendemos entonces cuando recientemente un jerarca argentino dijo: "las cargas argentinas saldrán de puertos argentinos";  pues sí, no hay otra manera que salgan de la Argentina si no es a través de sus puertos a menos que lo hagan por avión. Repetimos: los fletes regionales serán manejados por la flota de Brasil, que ya es enorme y por la Argentina cuando construya la suya. Y para tener una flota competitiva, Argentina tendrá que poner por lo menos dos mil millones de dólares y en lo posible ir a todos los destinos      del mundo y competir con los grandes del mundo naviero. Ahora bien, ¿qué queda para Uruguay en todo esto? Pues no lo sabemos siendo optimistas. Pero nos gusta la reflexión del ingeniero Julio C. Cóppola, ex gerente general de la ANP, que publicamos en otra parte.

Cóppola: "cambios en dos años"

"Los problemas que tiene Argentina hoy y los que nos generan a nosotros, van a desaparecer cuando Argentina vuelva a ser el gran      productor de soja y el gran productor de carne, que es  la mejor carne del mundo; cuando vuelva a ser el triguero del mundo. Será entonces cuando surja un cambio político que hará que el actual gobierno se vaya y venga otro con más racionalidad y así van a precisar de todos los puertos de la región. Los empresarios argentinos son muy buenos, muy eficientes, nos enseñaron a nosotros a plantar la soja y quieren ser como en el pasado "el granero del mundo".  Antes de dos años Argentina va a tener cambios fundamentales. Va a necesitar todos los puertos y va a necesitar de todo el apoyo logístico de la región para embarcar todo lo que tiene para producir".