Resabiado, resae
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- Published on Wednesday, 12 February 2014 19:14
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antón luaces 14.01.2014 | 01:30
La opinión A Coruña
Por fin los armadores van a ver cumplido su deseo de disponer de un registro de buques a la medida, con el que poder competir y cumplir con garantías con lo previsto en la lucha contra la pesca ilegal.
Por fin un acuerdo por el que las empresas pesqueras que faenan en aguas no comunitarias van a percibir ayudas mediante desgravaciones fiscales o bonificaciones en la cuotas de la Seguridad Social.
Por fin un Registro Especial de Empresas de Buques de Pesca Españoles (Resae) que permitirá que, al igual que su hermano mayor, el Registro Especial de Canarias o Segundo Registro español, mande a casa a todos aquellos que han tenido que hacer frente a los asaltos de los piratas somalíes y vecinos que, bajo la denominación genérica de piratas procedían a tirotear a los tripulantes de los atuneros españoles en el océano Índico, para dar entrada a esos mismos buques asaltados a personal de la zona que, por mucho menos salario y medidas sociales muy inferiores, serán dentro de poco los que logren una mayor rentabilidad económica a los armadores.
En los año 90, un director general de la Marina Mercante se convirtió en el lobo de las tripulaciones de los buques mercantes españoles que surcaban las aguas para acogerse a los beneficios de todo tipo ofertados por la Segundo Registro español. Se lograba, de esta manera y sin demasiada o fundada oposición por parte sindical, que los marinos españoles regresaran a casa -incluidos los mandos, en muchos casos- porque sus puestos de trabajo eran ocupados por personal extracomunitario y, en demasiados casos , con titulaciones no contrastadas que, en muchos casos, provenían de países como Polonia, Cuba, Panamá, etc., y sin más referencia que el haber realizado un teórico cursillo que les capacitaba incluso para mandar un navío.
El Resae no ofrece, de entrada, ninguna garantía para los tripulantes españoles de los buques atuneros (alrededor de 150) que realizan su actividad extractiva en aguas de África, Asía o América.
No obstante, serán barcos españoles que, probablemente también con menos tripulación, garantizarán aquello que hoy no garantizan: la práctica de una pesca absolutamente legal.
Un veterano ribeirán solía decir, ante situaciones imposibles, "Fixémola grande, fixémola libre, fixémola boa".
Pues eso.
