La Casa Blanca dijo que el petrolero iraní incautado frente a Venezuela será llevado a EEUU y su cargamento será confiscado

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Infobae

Comandos estadounidenses abordaron el Skipper, un buque sancionado por transportar crudo de Irán. Washington sostiene que la operación forma parte de una ofensiva contra el tráfico ilegal y el régimen de Maduro

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11 Dic, 2025 09:41 p.m. ESP

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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció la incautación del barco durante una reunión en la Casa Blanca

El petrolero Skipper, incautado por fuerzas estadounidenses frente a las costas de Venezuela, será trasladado a un puerto de Estados Unidos, donde su crudo será confiscado. Este procedimiento se realiza bajo un proceso legal específico, según confirmó Karoline Leavitt, portavoz de la Casa Blanca, en declaraciones reproducidas por diversos medios el jueves. “Hay un proceso legal para la confiscación de ese petróleo, y ese proceso legal será llevado a cabo”, aseguró Leavitt ante la prensa.

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La embarcación, que llevaba años bajo sanciones, fue interceptada el miércoles en el Caribe por comandos estadounidenses. La portavoz explicó que la acción se llevó a cabo de manera conjunta entre el Departamento de Justicia, el Departamento de Defensa y la Guardia Costera de Estados Unidos. En estos momentos, el buque se encuentra bajo un proceso de decomiso e investigación, con agentes interrogando a la tripulación a bordo.

Según Leavitt, la tripulación del Skipper era objeto de interrogatorio mientras se investigan los antecedentes de la embarcación, descrita por la funcionaria como un “buque fantasma” sancionado previamente por transportar petróleo iraní al mercado negro. “No vamos a permanecer quietos y ver cómo buques sancionados navegan con crudo de contrabando, cuyos beneficios sirven para alimentar el narcoterrorismo de regímenes ilegítimos”, expuso la portavoz del Ejecutivo estadounidense. 

La operación, autorizada por orden judicial, incluyó la participación de elementos fuertemente armados que abordaron la nave desde helicópteros y lanchas rápidas, de acuerdo con reportes de The New York Times. La Casa Blanca resaltó que este tipo de acciones forman parte de una campaña ampliada para enfrentar el tráfico ilegal de petróleo y drogas en la región. Cuando se le preguntó si la campaña en el Caribe tenía como objetivo el tráfico de drogas o de crudo, Leavitt matizó: “Estados Unidos está centrado en lograr varias cosas en el hemisferio occidental”. Y subrayó que frenar el flujo de estupefacientes y cumplir con las sanciones son prioridades.

Una imagen satelital muestra el superpetrolero (VLCC) Skipper, que según el grupo británico de gestión de riesgos marítimos Vanguard se cree que fue capturado el 10 de diciembre, así como otro buque, frente a Puerto José, Venezuela, el 18 de noviembre de 2025 (REUTERS)

El régimen venezolano condenó la incautación, calificando el episodio de “robo descarado” y “piratería”. En un comunicado, Caracas argumentó que “las verdaderas razones de la prolongada agresión contra Venezuela finalmente han quedado al descubierto… siempre ha sido por nuestros recursos naturales”. El dictador Nicolás Maduro no se refirió directamente al incidente durante un acto político, aunque pidió a sus seguidores prepararse ante posibles acciones estadounidenses.

 

Según documentos internos de Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA), el Skipper zarpó de Venezuela en diciembre con unos 2 millones de barriles de crudo pesado, de los cuales la mitad pertenecía a un importador estatal cubano. El trasiego responde a una operación regional que, según la Administración de Donald Trump, apunta tanto a frenar el narcotráfico como a sumar presión contra Maduro y sus aliados internacionales, que incluyen a Rusia e Irán.

La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, declaró ante el Congreso estadounidense que esta incautación forma parte de la estrategia contra el régimen de Maduro. “Fue una operación exitosa dirigida por el presidente para asegurarnos de que estamos haciendo frente a un régimen que sistemáticamente encubre e inunda nuestro país con drogas letales y mata a la próxima generación de estadounidenses”, afirmó Noem. Por su parte, Trump anunció la incautación durante una comparecencia en la Casa Blanca, asegurando que “Estados Unidos se quedará con el petróleo”.

 

 

Foto de archivo: Una imagen satelital muestra el superpetrolero (VLCC) Skipper junto con otros buques, frente a Puerto José, Venezuela, el 14 de noviembre de 2025 (2025 PLANET LABS PBC/REUTERS)

El Comando Sur estadounidense mantiene la denominada operación ‘Lanza del Sur’ en la zona, que ha resultado en el hundimiento de varias embarcaciones sospechosas y la muerte de decenas de tripulantes, identificados como “narcoterroristas” por Washington. El despliegue militar incluye el portaaviones USS Gerald R. Ford y otros buques de guerra. La Guardia Costera participó en la operación, abordando el Skipper desde helicópteros que partieron del portaaviones y publicando videos del procedimiento en redes sociales, según destacaron medios locales.

Analistas consultados por The New York Times señalaron que el uso de personal armado para apoderarse de embarcaciones mercantes en alta mar es extraordinario y recalcaron que la medida podría disuadir el tráfico marítimo frente a Venezuela, impactando en su economía. Estados Unidos mantiene sanciones petroleras desde 2020 e intenta aislar financieramente a Caracas a través de una red global de presiones y restricciones.

(Con información de AFP, AP y EFE)

 

El Nacional.Venezuela

 

Transparencia Venezuela detalla la operación clandestina del Skipper, el petrolero incautado por EE UU en el Caribe

LA ONG evidencia matrículas falsas, vínculos con empresas fantasma, operaciones encubiertas y un historial ligado al comercio ilícito de crudo iraní y venezolano

Por El Nacional

 

diciembre 12, 2025 11:28 am

 

 

Con una capacidad para 2,1 millones de barriles, el Skipper navegaba completamente cargado cuando fue detenido| Foto Archivo

La organización Transparencia Venezuela publicó el jueves un informe que expone las irregularidades y redes ilícitas asociadas al tanquero Skipper, el petrolero interceptado el 10 de diciembre por fuerzas estadounidenses en el Caribe.

El barco fue comprado en octubre de 2022 por Triton Navigation Corp, una naviera con sede en Nigeria, y posteriormente operado por la también nigeriana Thomarose Global Ventures Ltd, de acuerdo con la investigación de la organización que actualmente opera desde el exilio.

El Skipper navegaba bajo bandera de Guyana, aunque el gobierno guyanés niega haber emitido dicho registro, lo que apunta a una matrícula falsa.

A pesar de figurar como “fuera de servicio” desde 2024, el buque continuó operando de forma clandestina en rutas asociadas al comercio ilegal de crudo.

Un historial ligado a China, Irán y rutas opacas

El buque, que operó bajo el nombre Adisa entre 2021 y 2022, prestó servicios principalmente a clientes chinos. A finales de 2022 comenzó a navegar sin reportar escalas portuarias, una modalidad típica de las llamadas “flotas en la sombra” que mueven petróleo sancionado.

Ese mismo año, la Oficina de Control de Activos Extranjeros, dependiente del Departamento del Tesoro de los Estados Unidos, incluyó al buque en su lista de sancionados por violar prohibiciones de exportación de crudo iraní.

El informe reconstruye una trayectoria irregular y extensa, basada en datos satelitales y registros de rastreo. Su posición más antigua fue registrada a 250 millas náuticas al suroeste de India, el pasado 12 de septiembre. Iba en dirección hacia el estrecho de Ormuz, a donde llegó el día 18 de ese mes, navegando en círculos durante 24 horas hasta salir solamente con el lastre (sin carga alguna) el 19 de septiembre. Desde allí navegó bordeando la península arábiga y el continente africano, para luego atravesar el Atlántico hasta detenerse a unas 100 millas náuticas al noreste de Guyana el 28 de octubre.

En ese lugar permaneció hasta el 5 de diciembre al mediodía (hora de Venezuela), cuando emitió su última posición antes de apagar la señal AIS. Cuando reapareció el 10 de diciembre iba en dirección al este, saliendo del mar Caribe entre Granada y Trinidad y Tobago. En esa área fue abordado por las fuerzas militares estadounidenses.

El buque Skipper fue llevado en dirección noreste, cerca de Santa Lucía, posiblemente a una base de operaciones militares de Estados Unidos en el Caribe, indicó Transparencia Venezuela.

El Skipper estaba cargado durante su incautación

Con una capacidad para 2,1 millones de barriles, el Skipper navegaba completamente cargado cuando fue detenido, de acuerdo con los expertos de Transparencia Venezuela.

El informe revela que el buque es parte de una red internacional de tráfico de crudo, donde convergen empresas fantasma, banderas falsas, rutas encubiertas, comercialización de petróleo sancionado, operaciones diseñadas para evadir mecanismos de control y sanciones.

La captura del buque ha intensificado la tensión regional y presiona aún más al régimen venezolano, que ha calificado el operativo como un acto de “piratería internacional”.

Transparencia Venezuela advierte que el caso del Skipper es solo una muestra de la flota en la sombra que opera en la región, una red que se ha expandido a medida que aumentan las sanciones y controles contra el comercio ilícito de crudo.