El palangrero O Genita, con bandera de Gran Bretaña, pero de capital gallego, fue asistido ayer a mediodía en la zona de Orkney, en la costa norte de Escocia. Hasta allí se desplazó un helicóptero, cuya intervención no fue necesaria, pero que tampoco habría podido evacuar a las 16 personas que iban a bordo a causa de la tempestad y los continuos relámpagos.
El pesquero se vio en apuros en medio de un temporal con vientos huracanados y olas de hasta 14 metros de altura que azotó el norte de Gran Bretaña debido a un fuerte descenso de la presión atmosférica en el Atlántico norte.
La tripulación estaba formada por siete ribeirenses, tres chilenos y seis indonesios. Lanzaron una señal de socorro pasadas las 5:30 de la madrugada, al verse alcanzados por una gran ola, que rompió el cristal del puente y anuló parte de sus equipos electrónicos, lo que les obligó a solicitar ayuda.
En media hora, los equipos de rescate movilizaron a cuatro personas del equipo de Guardacostas de Shetland y a siete del equipo de salvamento Stromness RNLI, siendo estos últimos quienes finalmente consiguieron llegar al O Genita y escoltar a la tripulación hasta el puerto de Pierowall, en las Orkey, sin lamentar heridos ni más complicaciones.
«Sabíamos que el buque español había sufrido daños en las ventanas que habían afectado a la dirección y la electrónica», explicó David Bowdler, miembro del Stromness RNLI, en declaraciones a La Voz a primera hora de la tarde. «Había un fuerte viento del suroeste y también unas olas altísimas que venían desde del oeste. Conseguimos encontrar al O Genita y escoltarlo para que se refugiase del mar tan agitado», añadió Bowdler.
Lo cierto es que miles de personas se quedaron ayer sin electricidad en algunas islas y en el norte del país. El Servicio de Meteorología británico emitió una alerta naranja en la costa oeste por los fuertes vientos y pronosticó lluvias intensas durante todo el día.
Una portavoz de los guardacostas confirmó que las olas llegaron a ser de entre diez y once metros de altura. «Ahora el plan de la tripulación pasa por esperar 24 horas y ver si las condiciones meteorológicas mejoran», explicó la portavoz.
Una de las zonas británicas más afectadas fue del exterior de las islas Hébridas, donde 17.000 personas sufrieron el corte de la luz por el temporal. Los ingenieros estuvieron trabajando durante toda la jornada del miércoles para restablecer los suministros. Además, dos calles tuvieron que ser cortadas al público por la policia, ante el miedo de que las olas arrastrasen varias estructuras del mobiliario.
