Capitanía Marítima prohibió al Villa de Pitanxo navegar en zonas de formación de hielos
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- Category: Accidentes
- Published on Monday, 03 October 2022 05:17
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Epe España
3 de octubre 2022
El despacho del buque fijaba un tope de 22 personas, frente a las 24 que iban a bordo | La armadora asegura que todos los tripulantes tenían EPI y estaba autorizada a navegar en NAFO
Once grados centígrados es la temperatura a la que este sábado estaba el agua en la zona exacta del inmenso Atlántico donde, en la madrugada del 15 de febrero, el pesquero gallegoVilla de Pitanxofue engullido por el mar. Nada que ver con las condiciones de aquella noche, con rachas de más de sesenta nudos, olas desbocadas y un mar que mataba literalmente de frío. Si todos los caladeros son a veces indomables, lo de Terranova supera la crueldad y lo insoportable. “No hay un sitio tan duro, no tiene comparación, ni con Malvinas ni con ningún otro”, esgrime un veterano. Las heladas forman parte de su estampa, con bloques de hielo retirados por la tripulación a martillazos de toda la cubierta, de las malletas al espardel. Es NAFO, zona de pesca para la que el buque de Pesquerías Nores (matrícula y folio VI-5 5-03) tenía licencia para capturar fletán negro, gallineta, raya y locha (brótola). Era el Pitanxo, el que tuvo prohibido navegar en zonas de formación de hielo, según un informe expedido por Capitanía Marítima de Vigo al que ha tenido acceso FARO, del grupo Prensa Ibérica.
Se trata del certificado de comprobación de estabilidad, firmado en marzo de 2018 y con arreglo al Real Decreto 1422/2002, por el que se determinan las “normas de seguridad a cumplir” por los pesqueros de 24 metros eslora o más. Es un reglamento que no solo aborda las condiciones de un buque cuando se enfrenta a hielo a la deriva (en el agua, como el iceberg que malogró al Titanic), sino que fija directrices para cuando se acumula a bordo. Se basa en la denominada Acta final de la Conferencia de Torremolinos, que emplaza a tener en cuenta el peso del hielo a efectos de la estabilidad. Su regla 34 versa así:
“Los buques destinados a faenar en zonas en las que, según se sabe, se produce formación de hielo serán proyectados de modo que se aminore la acumulación de hielo [y] equipados con los medios que la administración considere necesarios” para retirarlo.
En base a estos preceptos, el certificado expedido el 9 de marzo de 2018 estableció lo siguiente: “El lastre fijo no podrá ser modificado sin autorización previa de la inspección de buques. Se prohíbe navegar en zonas de formación de hielos. Se prohíbe llevar carga sobre cubierta”. La armadora recibió una copia. Desde entonces, el Villa de Pitanxo no fue sometido a ninguna obra de remodelación reglada, como consta en el registro de buques de la Comisión Europea, que le hubiese permitido revertir a priori esta prohibición. Solo consta una única modificación, anotada el 19 de febrero de 2020, y que se ciñe a su motor principal, cuando se repotenció el Wärtsilä: pasó de 878 kw a 1.267 kw. Preguntadas a este respecto, fuentes de la representación legal de la armadora aseguraron a FARO que el Villa de Pitanxo “estaba preparado y autorizado para navegar donde lo hacía”.
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Aquí en el camarote hace un frío de mil cojones, ya está el hielo por todas partes. No quieren ponerla y es necesario. Solo duermo con la sábana [...] Me duelen al dormir las articulaciones.
Este es un mensaje de uno de los 24 marineros del pesquero –fallecieron 21–, facilitado a este periódico por familiares y para cuya divulgación ha contado con su consentimiento expreso.
– Te congelas, ya está el hielo por todas partes. Por encima del guardacalor está el agua congelada.
