Abogados de supervivientes del naufragio del pesquero Adriana piden que se haga justicia

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"La Guardia costera ató un cabo al pesquero Adriana para tratar de remolcarlo, lo que provocó que el barco zozobrara y se hundiera", afirmó Katerina Purnará, miembro del equipo formado por seis letrados, en rueda de prensa en Atenas.

Pese a que las autoridades helenas niegan rotundamente que hubo un intento de remolcar el pesquero, todos los supervivientes que han prestado testimonio han señalado que sucedió exactamente eso, recalcó la abogada.

 

Mañana, 14 de junio, se cumple exactamente un año del mortífero naufragio, del que pudieron ser rescatadas con vida tan solo 104 personas y recuperarse 84 cadáveres, en una de las mayores tragedias migratorias en la historia del Mediterráneo.

Se calcula que entre 500 y 700 personas, entre ellas muchas mujeres y niños, se encontraban a bordo de la abarrotada embarcación, que partió de Libia con destino a Italia.

"Lo que se lanzó fue una operación de protección de fronteras y de prevención, no de rescate", declaró la abogada Eleni Spathaná.

Desde el momento en el que la Guardia Costera fue alertada por el centro de operaciones de Roma sobre la existencia de un barco en peligro en zona de jurisdicción griega (11:00 hora local del 13 de junio), hasta el momento del naufragio (02:04 hora local del día siguiente), pasaron 15 horas sin que se lanzara operación alguna, añadió.

"La operación de rescate se lanzó oficialmente solo después de que el pesquero se hubiera hundido", denunció Purnará.

Los letrados destacan también el hecho de que las autoridades enviaran a la zona un patrullero de los guardacostas -que llegó 12 horas después de la primera alerta y que no tenía los medios para rescatar a tantas personas- en lugar de un barco de rescate que se encontraba mucho más cerca, en la localidad de Gitión.

"Durante 15 horas no llega ningún barco de rescate ni se graba nada en las cámaras del patrullero", que, según los testimonios de los supervivientes, fue el que trató de remolcar el pesquero, señala Dimitra Linardaki, otro miembro del equipo.

El equipo de abogados presentó el pasado septiembre una demanda en la corte naval de El Pireo contra los miembros de la Guardia Costera que participaron en la operación, por haber supuestamente desencadenado el naufragio, poniendo en peligro las vidas de sus clientes.

El citado tribunal abrió en julio de 2023 una investigación del caso sin que los letrados hayan tenido hasta ahora acceso al expediente, porque las pesquisas se encuentran todavía en una fase preliminar, según señalaron.

El pasado 21 de mayo, un tribunal de Kalamata retiró los cargos contra nueve ciudadanos egipcios supervivientes del naufragio, que habían sido acusados por las autoridades griegas de provocar el siniestro y de los delitos de tráfico ilícito de migrantes y participar en una organización criminal.

(c) Agencia EFE

Atenas, 16 jun (EFE). - Un año después del naufragio del pesquero Adriana ante la costas griega, en el que murieron entre 500 y 750 personas que trataban de llegar a la Unión Europea, unos treinta supervivientes sigue atrapados en Grecia sin poder trabajar o salir del país, a la espera de si las autoridades les conceden asilo.

"Vamos a las autoridades y les preguntamos si hay alguna decisión y lo que siempre no dicen es que esperemos", dice a EFE Zeeshan Sarwar, un paquistaní de 28 años que se cuenta entre los 104 supervivientes de una de las mayores tragedias migratorias en el Mediterráneo.

El joven asegura sentir "pánico" por no poder trabajar ni saber que le deparará el futuro.

"Queremos trabajar para poder enviar dinero a nuestras familias en Pakistán", dice por su parte Inzmam Makbul, de 22 años, que vive con Sarwar y otros supervivientes paquistaníes y egipcios en el campo de acogida de Malakasa, a las afueras de Atenas.

Makbul, que era mecánico de coches en Pakistán y que perdió a cinco amigos en el naufragio, vive desde el pasado junio en una barraca de dos habitaciones con otras tres personas.

"El campo tiene solo un doctor para más de 2.000 personas", señala el joven, quien dice que lo primero que hará cuando pueda salir de Grecia es regresar a Pakistán para abrazar a sus padres.

Rana Husnain, que estudiaba Ingeniería en Pakistán y que también está esperando la resolución de su petición de asilo, cuenta que su sueño es ir a Alemania, Francia o España para continuar sus estudios.

"Quiero estudiar y convertirme en un empresario, ese ha sido mi sueño desde la niñez. Pero es sólo un sueño", recalca.

Una comida al día

Respecto a las condiciones en el campo de Malakasa, señala que las autoridades les dan solo una vez al día de comer.

El joven pagó 10.000 euros a mafias de traficantes de personas para que le llevaran desde Pakistán a Italia, donde vive uno de sus hermanos.

"Me dijeron que volaríamos hasta Italia, pero cuando llegamos a Libia los traficantes nos quitaron nuestros pasaportes y pertenencias y durante 30 días vivimos en un pequeño cuarto con un pedazo de pan y un poco de agua al día", señala Husnain.

Después, los embarcaron en el Adriana, en el que viajaron durante cinco días sin comida ni agua, por lo que se vieron obligados a beber agua del mar.

El abarrotado pesquero se hundió poco después de las 02.00 del 14 de junio de 2023 frente a la península del Peloponeso, en la costa sur de Grecia.

Quince horas esperando el rescate

Según los comunicados de la Guardia Costera de Grecia, a las 11.00 horas del 13 de junio (15 horas antes del naufragio), las autoridades italianas alertaron a las griegas de que un barco con muchos migrantes navegaba al suroeste del Peloponeso.

A las 15.35 de ese mismo día la Guardia Costera griega localizó el barco, según la versión oficial, pero el rescate no comenzó hasta que el barco ya se había hundido.

De hecho, según los testimonios de los supervivientes, la embarcación zozobró tras un intento de ser remolcada por parte de la Guardia Costera, algo que las autoridades helenas niegan rotundamente.

Sólo se recuperaron 84 cadáveres.

Los abogados de los supervivientes denuncian que, además de con retraso, las autoridades enviaron a la zona a un patrullero sin medios para rescatar a tantas personas y no a un barco con más capacidad que se encontraba más cerca.

El pasado mayo un tribunal retiró los cargos contra nueve ciudadanos egipcios supervivientes del naufragio que habían sido acusados de tráfico de personas.

Cientos de personas protestaron el pasado viernes en Atenas con motivo del primer aniversario de la tragedia para demandar que se haga justicia ante lo que califican de "crimen" por parte de Grecia.

Castigo para los responsables

"Queremos que los responsables sean castigados para que se haga justicia", señaló durante la manifestación Sawar, quien perdió a tres de sus primos y a su cuñado en el siniestro.

Sarwar y otros 52 supervivientes han presentado una demanda en la corte naval que investiga el caso contra los miembros de la Guardia Costera que participaron en la operación, por haber supuestamente desencadenado el naufragio.

La investigación, abierta hace once meses, sigue en fase preliminar.

por Diego Sáez Papachristou

(c) Agencia EFE