Un barco se hunde tras chocar con una batea en Moaña

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costaoeste.gal

06/09/2024

Redacción

  • Tres tripulantes fueron rescatados por otra embarcación que se encontraba cerca
  • El accidente ocurrió temprano cuando el Antepazo 2 se disponía a iniciar su jornada laboral

Un incidente en la ría de Vigo dejó un barco mejillonero hundido en la localidad de Moaña. El suceso ocurrió alrededor de las 7:00 de la mañana cuando el Antepazo 2, una embarcación auxiliar dedicada a labores de apoyo en las bateas de mejillón, estaba a punto de comenzar su jornada. Según las primeras informaciones, el barco chocó contra una batea, lo que provocó una importante entrada de agua. Los tres tripulantes intentaron abandonar la embarcación, pero esta comenzó a hundirse rápidamente, lo que les obligó a saltar al mar.

Por fortuna, una embarcación cercana que también se preparaba para faenar en la misma zona, a aproximadamente un kilómetro del puerto de Moaña, acudió al rescate tras oír los gritos y ver los chalecos salvavidas de los tripulantes en el agua. Gracias a la rápida intervención, los tres hombres fueron evacuados sin sufrir daños graves.

Ramiro Gil, uno de los rescatistas, comentó sobre la gravedad de la situación: «Con un agujero tan grande en la proa, el barco se fue a pique en muy poco tiempo. Afortunadamente estábamos cerca, a solo unos metros. En esas condiciones haces lo que puedes, pero estaba muy oscuro y el viento del norte complicaba las cosas; si se tarda más, el mar se los lleva. Además, el agua estaba muy fría, y la hipotermia podía haber sido un problema grave», afirmó Gil. Él y sus hermanos, Juan y Francisco, iban a bordo del barco que acudió en auxilio del Antepazo 2.

Según relataron, inicialmente vieron destellos en el agua y una especie de neblina que no lograron identificar debido a la falta de luz. Fue al acercarse cuando escucharon las voces de auxilio y aceleraron para socorrer a los náufragos. «Los tres se lanzaron al agua, aunque uno quedó atrapado por un momento», explicó Gil.

Posteriormente, una tercera embarcación, con familiares de los tripulantes del Antepazo 2, se acercó para trasladarlos a tierra firme. Mientras tanto, el barco de Ramiro y sus hermanos se encargó de recoger los objetos flotantes, como palés y otros restos, para evitar que obstruyeran la navegación en la zona.

 Sinniestralidad crónica

Hundido un bateeiro en el puerto en A Pobra

El buque estaba abandonado

Gardacostas desplegó las barreras anticontaminación

 

Bateeiro hundido en el puerto en A Pobra / Gardacostas de Galicia

 

R. V.

 

Vigo05 ENE 2025 18:14

Actualizada 05 ENE 2025 20:11

El Servizo de Gardacostas de Galicia desplegó las barreras anticontaminación por el hundimiento de un barco auxiliar de batea (un bateeiro) que estaba abandonado en el puerto de A Pobra do Caramiñal (A Coruña).

Según detallaron fuentes de la Consellería do Mar consultadas por Europa Press, la embarcación, de 15 metros de eslora, era antigua y estaba abandonada junto a la gasolinera que se encuentra en el puerto.

 

Gardacostas desplegó las barreras anticontaminación tras el hundimiento del bateeiro en A Pobra / Gardacostas de Galicia

 

Ante esto, Gardacostas desplegó las barreras anticontaminantes para cercar el vertido y hasta el punto se movilizó la patrullera Mar de Galicia y su embarcación auxiliar.

 

 

Un barco se hunde tras chocar con una batea en Moaña  

06/09/2024

Redacción

  • Tres tripulantes fueron rescatados por otra embarcación que se encontraba cerca
  • El accidente ocurrió temprano cuando el Antepazo 2 se disponía a iniciar su jornada laboral

Un incidente en la ría de Vigo dejó un barco mejillonero hundido en la localidad de Moaña. El suceso ocurrió alrededor de las 7:00 de la mañana cuando el Antepazo 2, una embarcación auxiliar dedicada a labores de apoyo en las bateas de mejillón, estaba a punto de comenzar su jornada. Según las primeras informaciones, el barco chocó contra una batea, lo que provocó una importante entrada de agua. Los tres tripulantes intentaron abandonar la embarcación, pero esta comenzó a hundirse rápidamente, lo que les obligó a saltar al mar.

Por fortuna, una embarcación cercana que también se preparaba para faenar en la misma zona, a aproximadamente un kilómetro del puerto de Moaña, acudió al rescate tras oír los gritos y ver los chalecos salvavidas de los tripulantes en el agua. Gracias a la rápida intervención, los tres hombres fueron evacuados sin sufrir daños graves.

Ramiro Gil, uno de los rescatistas, comentó sobre la gravedad de la situación: «Con un agujero tan grande en la proa, el barco se fue a pique en muy poco tiempo. Afortunadamente estábamos cerca, a solo unos metros. En esas condiciones haces lo que puedes, pero estaba muy oscuro y el viento del norte complicaba las cosas; si se tarda más, el mar se los lleva. Además, el agua estaba muy fría, y la hipotermia podía haber sido un problema grave», afirmó Gil. Él y sus hermanos, Juan y Francisco, iban a bordo del barco que acudió en auxilio del Antepazo 2.

Según relataron, inicialmente vieron destellos en el agua y una especie de neblina que no lograron identificar debido a la falta de luz. Fue al acercarse cuando escucharon las voces de auxilio y aceleraron para socorrer a los náufragos. «Los tres se lanzaron al agua, aunque uno quedó atrapado por un momento», explicó Gil.

Posteriormente, una tercera embarcación, con familiares de los tripulantes del Antepazo 2, se acercó para trasladarlos a tierra firme. Mientras tanto, el barco de Ramiro y sus hermanos se encargó de recoger los objetos flotantes, como palés y otros restos, para evitar que obstruyeran la navegación en la zona.