La llamada que daría lugar a una de las imágenes más desgarradoras de la emergencia humanitaria en las mortíferas aguas de las Islas Canarias se produjo a las 4 de la madrugada.
El capitán del buque de salvamento Talía, Domingo Trujillo, informó a primera hora de la mañana de que una pequeña embarcación neumática, repleta de personas, se encontraba a la deriva a 97 millas náuticas (180 kilómetros) de la costa de Lanzarote. Entre las personas a bordo, añadieron, se encontraba una mujer que estaba a punto de dar a luz en cualquier momento.

