Marina Civil. La vigente Constitución Española lo dice muy claro:

Constitución Española

Artículo 8

Las Fuerzas Armadas, constituidas por el Ejército de Tierra, la Armada y el Ejército del Aire, tienen como misión garantizar la soberanía e independencia de España, defender su integridad territorial y el ordenamiento constitucional.

 Un gobierno de secano

No cabe duda que este gobierno social comunista bolivariano,- a decir de las elites afines al banquillo, y no precisamente por su conducta ejemplar- , está haciendo agua por los cuatro costados. De los asuntos marítimos o no se entera o no se quiere enterar. Quizás está demasiado enfrascado en deshojar de la difícil margarita de si seguir cosechando votos del cardumen de la izquierda para cambiarlos como cromos baratos con la  derecha del franquismo prolongado, o tratar de hacer valer esos votos y defender los compromisos asumidos en campaña electoral. Lo primero es engaño. Lo segundo responsabilidad y coherencia política.

La frivolidad como origen

Lo cierto es que, en lo que a la Marina Civil, se refiere se mantiene el espíritu del bipartidismo marítimo que cristalizó con la frívola puñalada trapera en el corazón de la Marina Civil, la enmendada y remendada ley de Puertos y Puertos..  La ley ha servido para regocijo y enriquecimiento del clan del hormigón bien acoplado a las ubres de los fondos europeos. El resumen es sencillo: derroche, corrupción portuaria y aniquilamiento de la Marina Mercante, La Pesca, y de los marinos civiles.

La troupe naval

Aquellos que durante la transición permanecieron calladitos y lamiéndose la heridas de las operaciones del millón de toneladas y el hundimiento de los astilleros, son ahora los triunfadores de aquella política de infantilismo paranoide.

Por otra parte, la Armada Española, aprovechando la inercia de las sucesivas dictaduras que culminaron con el franquismo, sigue maquinando en la trastienda borbónica para tutelar a la Marina Civil. Y ahí está de nuevo controlando el chicharro y a quienes los pescan. Controlando el aparejo  y paseando el barquito darán carga de trabajo a irrecuperable Navantia y demostrarán quien manda en la mar en esta etapa de plena democracia.  Y el gobierno social comunista sin enterarse de la fiesta. Ya se sabe Colón era Almirante y Juan Sebastián Elcano …

La España de la varada a las puertas del desierto

La España del inmenso trigal, la del pescador llevando merluzas al comandante, la del rol con billetes dentro, la Administración marítima diseñada a imagen y semejanza de la torre de Babel,  la de la virgen del Carmen sustituyendo al SOLAS, la de los capitanes de yate, con títulos de variopintos orígenes, vuelve a reverdecer,  mientras la marina civil es condena a la marginalidad y a la humillación permanente.

La falacia como mérito

La Armada bautiza sus barcos con nombres de marinos civiles ilustres buscado darle fuste y solera a su corta historia, mientras que los barcos de SASEMAR decoran sus amuras con nombres de distinguidas señoras, por supuesto ajenas a la mar y  bautizan sus embarcaciones menores pensando en las estrellas. Mientras unos se adueñan de lo que les es ajeno, otros sueñan.

La España marítima de Tatachundi Lerchundi.

Esta es la España marítima que tenemos. Y quienes más deberían defenderla viven en el ostracismo, la cuchipanda, y el distraimiento.

Es necesario recuperar el Norte, y mirar al futuro con el rigor y la responsabilidad que corresponde a quienes nos gobiernan.

España es un país rodeado de Mar. Un país con una envidiable historia de su Marina Civil y un extraordinario potencias para crecer mirando a la mar y dejando para el olvido o, si se prefiere, en el recuerdo de los museos las grandezas del proyecto borbónico que nos llenó de fracasos por muchas medallas que se cuelguen del pecho.

Señores de legítimo gobierno de España, miembros del Parlamento Español, españoles con dignidad y con deseos de dejar a sus descendientes un país próspero y realmente democrático,¡ Por favor, miren a la mar y háganlo con sentido de la soberanía, rigor y respeto¡. ¡Reconozcan constitucionalmente a la Marina Civil y respétenla.