Pedro Sánchez y Óscar :política marítima retrograda.

 AEMC

 

                                                      Pedro Sánchez- Óscar Puente

La Marina Civil está sometida a un proceso de degradación progresivo. Los datos negativos son contundentes: pérdida de flota civil, pérdida de mercados, atrincheramiento de armadores privilegiados en tráficos domésticos. Escuelas y Centros de Marina Civil sometidas limitaciones absurdas; negativa a que los marinos civiles dispongan de un buque escuela. Comisión de Investigación de Accidentes desvirtuada y en manos de ignorantes náuticos. Capitanías de puerto degradadas y gestionadas por ingenieros navales, que no son marinos civiles. Flota Civil bajo bandera española es ridícula para un país como España. Gestores navales manifiestamente incompetentes. Política marítima tutelada por un trasnochado militarismo naval de marcado espíritu borbónico. 

Empeño en fragmentar y dispersar competencias de Marina Civil. Desprofesionalización del sector. 

El caso del hundimiento del "Villa de Pitanxo" y la sarta de despropósitos y manipulaciones de Transportes es un claro ejemplo de lo que implica la mezcla de ignorancia y arrogancia en la gestión de los asuntos marítimos.

Puertos estancados. Infraestructuras soportadas por los contribuyentes, operaciones portuarias y terminales rentables en manos de operadores privados. 

Sostenimiento de una ley de Puertos y Marina mercante, jurídicamente chapucera y negativa para la Marina Mercante y la Pesca. 

Rechazo de los jóvenes a cursar carreras y estudios de Marina Civil. Adulteración tolerada de la Historia de la Marina Civil. Intento permanente de apropiarse del Patrimonio histórico de la Marina Civil. Negativa a crear un Museo de la Marina Civil. Potenciación absurda de organizaciones marítimas de rancio e inoperante conservadurismo.   

En definitiva: incomprensible incapacidad para gestionar con criterios profesionales y racionales la Marina Civil. Persistencia en la aberración. Autentico desmadre en la flota de recreo.

En definitiva: Política marítima absurda, de puro corporativismo naval y de marcado conservadurismo tercermundista.

Petición.

No reclamen la defensa de los valores progresistas, cuando persisten en mantener cargos incompetentes y políticas retrogradas.

No pidan nuestra complicidad con un modelo viciado, anacrónico, heredado de Rajoy, negativo para el interés general e incongruente con principios progresistas.