El orgullo británico por bandera

 

 

 

La Opinión

El crucero Britannia arriba al Puerto de Santa Cruz en su viaje inaugural con 3.800 pasajeros a bordo

dalia guerra 05.04.2015 | 12:59

 
 
El orgullo británico por bandera
 

Mostrar el emblema del Reino Unido alrededor del mundo. Eso debieron de pensar los diseñadores del crucero Britannia, que el pasado jueves arribó al puerto santacrucero, cuando decidieron pintar una bandera de la Union Jack sobre el casco del nuevo buque de la compañía P&O. El barco trajo a la ciudad 3.800 cruceristas dispuestos a desembarcar temprano para conocer las bondades de la Isla. Mientras tanto a bordo se realizó la entrega de metopas entre el capitán del buque y el presidente de la Autoridad Portuaria de Tenerife, quien dio la bienvenida a esta nave británica en su viaje inaugural.

Una gran bandera de la Union Jack, símbolo del Reino Unido, decora la proa del crucero Britannia, que el pasado jueves recaló por primera vez en el puerto de Santa Cruz de Tenerife, en una de las escalas de su viaje inaugural. Se trata del barco más grande de su categoría dedicado al mercado británico. Alrededor de 3.800 cruceristas arribaron a Tenerife dispuestos a disfrutar de las maravillas de la ciudad, la mayoría recorriendo diferentes espacios de la Isla y otros disfrutando del buen tiempo de la capital a bordo del buque.

El puerto de Santa Cruz es el primer muelle canario en el que atraca este gigante inglés. El barco realiza una travesía de 14 noches que le llevará también a los puertos de Las Palmas y Arrecife; además de recalar en Agadir, Cádiz, Lisboa, Vigo y Funchal, para concluir en Southampton, Inglaterra.

El mismo jueves se realizó la entrega de metopas a bordo, en la que el presidente de la Autoridad Portuaria de Tenerife, Pedro Rodríguez Zaragoza, y el capitán del barco, Paul Brown, se intercambiaron las placas distintivas de la administración y del buque. Zaragoza manifestó que era un honor que la naviera haya elegido Tenerife como primer lugar en el que arribar en Canarias. "Se trata de un crucero que trae a una gran cantidad de personas, que contribuirán a la economía de la ciudad", apuntó. Por su parte, Brown señaló que "los pasajeros están enamorados de este destino, Tenerife es uno de los más emblemáticos". Además, apuntó que es la primera vez que viene a la Isla con un crucero tan grande, lo que lo convierte en una experiencia única.

A parte de la metopa, el presidente de la Autoridad Portuaria también entregó al capitán un libro sobre el puerto de Santa Cruz y una botella de vino malvasía.

El buque es una nave de 330 metros de eslora, que fue botado el pasado febrero. El barco fue inaugurado por la reina Isabel II, algo que tan solo ha ocurrido en cinco ocasiones anteriores con diferentes barcos. El crucero tiene un estilo sobrio y elegante en el que se incluyen 15 cubiertas, 13 restaurantes, nueve espacios de recreo, cuatro piscinas, más de 1.800 camarotes y un teatro con capacidad para casi un millar de personas.

El barco fue fabricado en los astilleros italianos Fincatieri y es el tercer buque de la compañía bautizado con ese nombre. El nombre no ha sido elegido al azar, ya que lleva el mismo que el antiguo yate real de la corona británica, que fue dado de baja en 1997. El barco ha tenido un coste de 662 millones de euros. La incorporación del Britannia incrementará la oferta de la compañía P&O Cruises en un 24%.
El barco está pensado para que lo disfruten todas las edades, desde la zona de baño para niños en la piscina principal, hasta la cubierta solo para adolescentes y un área exclusiva para adultos. Entre las comodidades que pueden disfrutar se encuentran una amplia gama de restaurantes en los que degustar una amplia variedad gastronómica, que va desde la comida gourmet hasta las opciones orientales. El buque cuenta también con un spa con tumbonas climatizadas y una acogedora piscina con hidromasaje, donde relajarse al regresar de las excursiones al final del día.

Las opciones de alojamiento abarcan desde camarotes individuales hasta suites de lujo con servicio de mayordomo exclusivo a bordo. Además, el guarda una colección de arte valorada en 1,4 millones de euros que pueden disfrutar sus pasajeros.

El barco permaneció en Tenerife hasta las once de la noche del jueves, cuando partió siguiendo su ruta hacia Gran Canaria.

En su primer año, el buque tiene previsto visitar 57 puertos de 31 países y recorrer 90.000 millas. El barco prevé recalar en el Puerto capitalino en otras tres ocasiones este año y también lo hará tres veces más en el puerto de Santa Cruz de La Palma. Por lo que el muelle chicharrero tendrá la oportunidad de ver un par de veces más este año la bandera británica acercándose en el horizonte, para ver aparecer tras ella el casco del Britannia.