
La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha ampliado el plazo para analizar la adquisición de varios activos de Naviera Armas por parte de la danesa DFDS en las rutas que unen la Península con Marruecos y Ceuta, al considerar que pueden existir riesgos de monopolio en el mar. La investigación llega justo después de iniciar ese mismo análisis en la compra del resto de activos de la naviera canaria por la valenciana Baleària, primera operadora en España, lo que podría desentrañar subidas de precios por la concentración del mercado.
Tras acordar la compra compartida de los activos con la naviera de Adolfo Utor, la nórdica DFDS notificó en diciembre a la CNMC que asumiría el control exclusivo de ciertos activos de Armas en estas rutas, donde ambas compañías compiten en transporte marítimo regular de pasajeros y carga rodada. En la primera fase del estudio, la CNMC identificó riesgos claros de concentración que podrían reducir la competencia y alterar la estructura del mercado, especialmente en las conexiones Algeciras–Tánger Med y Algeciras–Ceuta.
En la ruta Algeciras–Tánger Med, la operación de DFDS se solapa con la de Baleària. De autorizarse ambas operaciones, Armas desaparecería y el número de navieras se reduciría de cuatro a tres, lo que supondría un cambio significativo en la competencia. En la conexión Algeciras–Ceuta, DFDS pasaría a ser el único competidor frente a Baleària, tras la salida de Armas, lo que plantea riesgos de monopolio en un mercado que hasta ahora contaba con dos operadores bajo Obligaciones de Servicio Público (OSP).
La CNMC alerta de posibles subidas de precios, menor calidad del servicio y reducción de frecuencias en estas rutas. Además, la desaparición de Armas como posible licitador para futuras adjudicaciones de la ruta a Ceuta limita la competencia futura y concentra el mercado en manos de las dos empresas antes mencionadas.
Además, DFDS tampoco pasa por su mejor momento en el Estrecho tras cerrar 2025 con cifras a la baja. Transportó 5,2 millones de pasajeros, un 21,1% menos que en 2024. El número de vehículos se mantuvo en niveles similares a los del año previo.
Mientras tanto, Baleària busca soluciones para evitar que la CNMC tumbe su plan de expansión a Canarias. La compañía, que ha creado la filial Baleària Canarias, se ha abierto a incorporar socios locales en su capital, en una operación que supondría ceder entre el 20% y el 40% del accionariado de la filial, como reclamaban los empresarios canarios. Operará los servicios con ferries de última generación, como el Mercedes Pinto, con capacidad para 1.200 pasajeros y 400 vehículos y velocidad máxima de 35 nudos.


