EL Musel.- Los transportistas requieren continuidad

EL Musel.- Los transportistas requieren continuidad

  • PP, PSOE y      Foro coinciden en señalar como un avance que la Comisión Europea acepte      prorrogar doce meses las ayudas a la línea
  • Ovidio de      la Roza dice que asegurar la autopista del mar solo un año más sería      «prolongar la agonía»
  • NACHO PRIETO El Comercio
  • GIJÓN

27 octubre 201400:39

 Los transportistas asturianos no fueron los usuarios más habituales de la autopista del mar Gijón-Saint Nazaire durante los cuatro años que duró el servicio, pero siempre apoyaron el proyecto como una alternativa más, especialmente provechosa en determinadas circunstancias. Eso sí, el presidente de la patronal Asetra, Ovidio de la Roza, siempre defendió que la continuidad es una característica fundamental de cualquier línea marítima si quiere contar con la confianza de los camioneros y, por eso, ayer dijo que prorrogar las ayudas durante un año «no es buena solución» y solo serviría para «prolongar la agonía» y «estar otra vez igual en el plazo de unos pocos meses.

De la Roza cree que hace falta fijar condiciones adicionales que, más allá de lo que supone conceder las ayudas al barco durante un año más, permitan garantizar una continuidad mayor. «Si es así -dijo De la Roza- bienvenido sería, pero soy muy escéptico».

El presidente de Asetra destacó también que dos meses con la línea parada no contribuyen a conseguir clientes, porque «los usuarios no son como el chicle, aunque tal vez ése sería el menor problema».

La mayor demanda en los cuatro años de historia de la autopista del mar Gijón-Saint Nazaire, correspondió a transportistas de Portugal y Galicia. La ocupación asturiana la cifró ayer De la Roza en torno a un 25% y dijo que, por razones geográficas, es natural que portugueses y gallegos estén especialmente interesados en el servicio, «pero en Asturias también interesa».

Desde el punto de vista político, sin perjuicio de las consabidas diferencias, este periódico pudo constatar una aceptación común de la circunstancia de que la autorización europea no supone un paso definitivo, pero sí es un avance imprescindible sobre el que seguir trabajando. Es significativa la discrepancia entre los diputados Ángeles Fernández Ahúja (PP) y Antonio Trevín Lombán (PSOE), que no hace mucho tiempo debatieron sobre este asunto en el Congreso de los Diputados, en el sentido de que, mientras la popular piensa que la pelota está ahora en el alero de la naviera, el socialista cree que la reanudación de la línea está en manos del Ejecutivo central.

Buena noticia

Fernández Ahúja manifestó que ya es una «buena noticia para Gijón y los gijoneses» que se haya conseguido la prórroga, lo que demuestra que «el Gobierno de España está luchando con una apuesta inequívoca por Asturias, pero ahora dependemos de la decisión que tome la naviera». También destacó la diputada popular la posibilidad de optar por otras líneas de ayuda europea con vistas al futuro, ya que, dijo, «lo ideal es que las subvenciones sirvan para consolidar los proyectos en el tiempo, de forma que sigan funcionando independientemente de las ayudas, con una permanencia que se fundamente en la eficiencia y la sostenibilidad».

Algo en lo que puso el mayor énfasis Ángeles Fernández Ahúja es en que El Musel no aspire a lo que podríamos llamar un premio de consolación, es decir, una línea ro-ro que no admita carga acompañada. «Estamos empeñados en que la línea de Gijón siga admitiendo carga acompañada. Tengo entendido que la naviera Suardíaz se ofreció a asumir el servicio, pero solo como línea ro-ro, y no se admitió».

Fracaso institucional

El diputado socialista Antonio Trevín piensa que la decisión de la Comisión Europea «coloca la solución definitiva del problema en el tejado del Gobierno de España, que espero que no sea, en esta ocasión, tan perezoso y reticente como a la hora de abordar otros problemas de Asturias». Trevín indicó que la reanudación de la línea es «trascendental» desde el punto de vista económico, pero también importante para evitar el fracaso institucional que supondría el cierre definitivo de la primera autopista del mar que pusieron en marcha España y Francia, con ambos gobiernos convencidos del interés de poner en marcha esas líneas.

Por otra parte, Trevín destacó que la autorización europea a la prórroga durante un año de las ayudas evita que El Musel tuviera que competir, sin subvenciones, con otra, la anunciada para Vigo, que podría aplicar tarifas rebajadas por las subvenciones. «Ahora -dijo el diputado socialista- hay que aprovechar ese año para tratar de consolidar a los usuarios en las mismas condiciones de competencia».

De las palabras a los hechos

Con «dudas sobre la voluntad real del Gobierno» de reanudar la autopista del mar Gijón-Saint Nazaire, porque «si pasa de las palabras a los hechos tendrá que reflejarlo en los Presupuestos Generales del Estado», el concejal de Desarrollo Económico y Empleo del Ayuntamiento de Gijón, Fernando Couto, se mostró satisfecho con la prórroga concedida por la Comisión Europea. «Es un paso imprescindible, así que no cabe duda de que es un avance», dijo.

No obstante, el concejal gijonés hizo hincapié en la dificultad que entraña reanudar una línea que lleva varias semanas inactiva y lamentó que la Autoridad Portuaria, «en vez de poner palos en las ruedas al proyecto, con mensajes culpando de todo a la naviera», no haya afrontado antes «una situación que era previsible».