Musel . El tráfico de minerales a la baja (AEMC)

 El Musel cuenta con recibir en 2027 mineral sólo para un horno de Arcelor

El Puerto también prevé descargar en ese mismo año 1,5 millones de toneladas de chatarra, con destino a la nueva acería eléctrica

 
Vista aérea del puerto de El Musel, con la terminal de minerales, Ebhisa, al fondo a la derecha.

Vista aérea del puerto de El Musel, con la terminal de minerales, Ebhisa, al fondo a la derecha. / J. P. / M. L.

Gijón23 AGO 2025 4:10
Actualizada 23 AGO 2025 12:11

De los más de 4 millones de toneladas de mineral de hierro que anualmente se descargan en el puerto de El Musel para alimentar los dos hornos altos de ArcelorMittal en Veriña, la Autoridad Portuaria de Gijón prevé pasar a 2,24 millones a partir de 2027, cantidad que únicamente puede abastecer a uno de los dos hornos altos que aún están activos en Gijón. Esta previsión portuaria se da en un contexto en el que se sabe que Arcelor acabará cerrando uno de sus dos hornos altos, si bien la fecha no ha sido concretada.

La dirección de la multinacional siderúrgica ha trasladado a los sindicatos que la actividad del horno alto A está garantizada al menos hasta que entre en servicio la acería de arco eléctrico que está construyendo en Gijón, que se alimentará con chatarra y con DRI o HBI (reducidos de mineral de hierro utilizando hidrógeno en lugar de carbón). El tiempo que permanezca activo ese horno más allá de ese plazo está por ver, según fuentes sindicales.

 

COMENTARIOS DE AEMC

Cuando los tráficos de minerales se incrementaban por la coyuntura del mercado siderúrgico, no había razones para  que la presidenta de la Autoridad Portuaria se colgasse medallas que no le correspondían. Ahora que, por las mismas razones, está previsto los tráficos se contraigan tampoco hay que imputar el fracasso a la señora presidenta, pero sí para instarla que tome conciencia de la necesidad de recuperar unas conexiones estables con otros puertos europeos  y buscar nuevos tráficos. Esa es una tarea pendiente, que exige mucho más que alardes en los medios fines y deseos de justificar el cargo. Es lo que racionalmente se espera d e los dirigentes de un puerto de la importancia y dimensiones de El Musel. Una tarea que requiere la colaboración estrecha de los agentes y empresarios que actúan en el puerto gijonés, pero que exige ante todo profesionales muy cualificados para penetrar en mercados cada día más competidos. 

Sería deseable que el Principado de Asturias, la Cámara de Comercio, la Autoridad portuaria de Gijón, el Ayuntamiento de Gijón y la Universidad del Principado entiendan de una vez por todas que  tienen que volcarse en formar profesionales capaces de dinamizar los puertos de interés general enclavados en el Principado: Avilés y Gijón. Y que 

para lograr ese objetivo prioritario habrá que contar definitivamente con la Escuela Superior de la Marina Civil y otras facultades. Los tiempos del familiar, el amigo, el recomendado y el colega de la secta deben de ser superados, de lo contrario, el Musel seguirá rindiendo honores a su trayectoria tradicional de puerto grande y muelles ociosos. Un espacio al servicio de unos pocos.

En  El Musel, hasta ahora, más allá de la palabrería propagandística, no se ha dado un paso positivo. Más bien lo único que se propone es gastar dinero público para tratar de convencer a los ciudadanos que unas decenas de hectáreas de una ampliación pelotazo, con calados de 20 m, son las idóneas para instalar un polígono industrial carente de sentido. Un despropósito en toda regla. Una ocurrencia de quien tira con pólvora del rey.

Cada día es más evidente que las exigencias y el rigor para recaudar impuestos de los ciudadanos, no se corresponden con la insensatez para derrocharlos.