Rescatan a un veintena de personas tras naufragar su barco en la ría de Arousa

 

Participaban en una jornada de ocio en O Grove organizada por "Turvegal" »La nave encalló a la altura de A Illa cuando bajó la marea »Están todos a salvo y sin heridas

manuel méndezo grove 05.10.2014 | 05:54

Algunos de los pasajeros rescatados, a su llegada a puerto en una lancha privada.
Algunos de los pasajeros rescatados, a su llegada a puerto en una lancha privada.// Muñiz

La ría de Arousa fue escenario a media tarde de ayer de un naufragio que pudo haber desencadenado una auténtica tragedia, pero que finalmente se quedó en un gran susto. Un barco de recreo de apenas diez metros de eslora encalló a la altura del municipio de A Illa cuando bajaba la marea, por lo que fue preciso evacuar a sus ocupantes.

Fueron una veintena de personas, entre pasajeros y tripulantes, las que vieron cómo la nave quedaba atrapada en la arena cuando, presumiblemente a causa de un error o un despiste en la navegación, trató de pasar entre el Faro das Umias y tierra firme, en una zona de reducido calado.

Inmediatamente se movilizó un amplio dispositivo de emergencias y rescate en Protección Civil de O Grove -botó dos lanchas- y Salvamento Marítimo Fisterra, que desde su base en Monte Enxa (Porto do Son) movilizó a un helicóptero y a la lancha Salvamar Sargadelos, que se encontraba en el puerto de Ribeira. Pero aunque la aeronave llegó a sobrevolar la zona, los barcos de rescate pudieron dar media vuelta, ya que los náufragos fueron evacuados en embarcaciones particulares que los trasladaron al puerto grovense.

Los implicados en este accidente marítimo se encontraban disfrutando de una jornada de ocio en el Concello de O Grove -aprovechando que se celebra la Festa do Marisco- . Estaban citados por la asociación Turismo Verde de Galicia (Turvegal), que convocó este su tercer congreso en la cafetería Balcón, en la grovense Praza de Arriba, a las 10,30 horas.

El objetivo era pasar un día entretenido junto al caricaturista Gogue -asiduo colaborador de FARO- y sus personajes más populares. Además "Turvegal" anunciaba a sus seguidores a través de las redes sociales que habría sorteos y sorpresas. Una de ellas era esa singladura en barco por la ría. Se puso en marcha por la tarde y terminó antes de tiempo, cuando de regreso el barco encalló en A Illa, como se explicaba anteriormente.

José, uno de los participantes y náufragos confirmó que, "efectivamente, quedó encallado en la arena cuando íbamos unas dieciséis personas a bordo, pero no hay peligro alguno". Momentos después, a su llegada al puerto de O Grove, indicó que ya estaban "todos a salvo, tras haber sido evacuados en lanchas". El propio José confirmaba que, aparentemente, el barco no sufría daño alguno, por lo que estaba previsto reflotarlo en cuanto subiera la marea.

Otro de los participantes en esta odisea, de nombre Carmelo, colgó a las siete de la tarde en Facebook el siguiente texto: "Acabamos de encallar en medio de la ría, detrás de la isla de Arousa, encima de unas piedras, con un barco de 15 metros, aproximadamente, me jodería tener que nada en este día".

Poco después de las ocho de la tarde en Salvamento Marítimo Fisterra confirmaban que el operativo se había suspendido ya, pues no se habían registrado heridos.

En la Unidad Marítima de Salvamento de Protección Civil de O Grove también explicaron a esa hora que una de sus lanchas había regresado al puerto, aunque otra permanecía en el lugar del naufragio acompañando a unos tripulantes que estaban dispuestos a reflotar la nave y continuar rumbo en cuanto subiera la marea.

Hay que aclarar, en cualquier caso, que este suceso marítimo está protagonizado por una embarcación de recreo privada, al parecer responsabilidad del titular de la concesión de la cafetería existente en la estación de autobuses y transporte marítimo del puerto de O Grove, según indican responsables municipales de emergencias.

Esa embarcación, por tanto, no tiene nada que ver con la flota de catamaranes de pasaje que opera en esa dársena a diario, formada por naves mucho más portentosas, con mayor calado, eslora y capacidad. Las tripulaciones de esos barcos están acostumbradas a realizar singladuras por la ría trasladando cada año a decenas de miles de pasajeros.