Rescatados ilesos los tres tripulantes de un barco que encalló en las rocas de la ría de Muros

 

 

 

Rescatados ilesos los tres tripulantes de un barco que encalló en las rocas de la ría de Muros

"No sabes lo que es hasta que te ves en esa situación. Este miedo tardará en pasarme", declaró el armador del pesquero 'Camarón', con puerto base en Noia

v. vázquez / a. amoedo | a coruña 13.12.2014 | 02:13

Un hombre fotografía el barco ´Camarón´, que encalló ayer en las rocas de la ría de Muros tras quedar a la deriva. efe
Un hombre fotografía el barco ´Camarón´, que encalló ayer en las rocas de la ría de Muros tras quedar a la deriva. efe

La embarcación 'Canizas Veiga', que faenaba también en la zona, acudió en su auxilio

Un nuevo susto para un barco gallego y de nuevo, por suerte, sin heridos. Al igual que le pasó al O Genita el pasado miércoles al norte de Escocia, un pesquero de Noia, el Camarón, quedó a la deriva ayer por la mañana en la ría de Muros y sus tres tripulantes se vieron obligados a saltar al agua para no estrellarse contra las rocas. Si el palangrero sufrió el impacto de una gran ola que inutilizó los sistemas electrónicos y que lo dejó sin gobierno en plena tormenta, en el caso del Camarón fue un fallo en el motor el que hizo que Óscar Neu, Carlos Louro y José Manuel Hermida abandonasen la embarcación temiendo por sus vidas. "La verdad es que no sabes lo que es hasta que te ves en esa situación. Fue un susto muy grande y pasarán varios días hasta que se me quite el miedo que pasé", explicó Neu, ya en su domicilio.

Los tres tripulantes de este pequeño pesquero de nueve metros de eslora y fabricado en madera se encontraban ayer, alrededor 08.00 horas, intentando faenar en la zona de As Borneiras, en Muros, cuando de repente un fallo en el motor inutilizó la embarcación y el patrón, Carlos Louro (de 42 años y tío de Óscar Neu de 26), intentó sin éxito arreglarlo.

El barco comenzó a balancearse peligrosamente con el mar picado, hasta el punto de que José Manuel Hermida, de 27 años, se precipitó al mar. Asustados por la vida de su compañero y en un barco a la deriva que se dirigía hacia las rocas, los otros dos tripulantes se pusieron los chalecos salvavidas, los inflaron en el agua y ayudaron a Hermida antes de dar la señal de alarma a un pesquero que se encontraba en las inmediaciones. "Cuando llegamos a la zona ya vimos el pesquero semihundido. Al mirar hacia un lado descubrimos los chalecos reflectantes y allí estaban [en relación a los marineros]. Lo primero que hicimos fue lanzarles un flotador y un cabo para poder subirlos al barco", explicó Galdino Seijas, patrón del Canizas Veiga, el barco de 12,7 metros de eslora que auxilió a los tripulantes.

"Tardamos solo unos diez minutos en llegar porque estábamos cerca. En el mar estaban agarrados los unos a los otros y cuando los subimos se encontraban muy asustados y nerviosos", concretó Seijas, y explicó que posteriormente los trasladaron al puerto de Portosín. Los marineros tenían leves síntomas de hipotermia pero en con aparente buen estado de salud, por lo que no necesitaron atención médica.

El barco, encallado

Salvamento Marítimo envió a la zona la embarcación Salvamar Regulus poco después , que comprobó que el pesquero estaba semihundido en una zona de piedras, aunque más tarde apareció encallado, sin embargo, cerca de la localidad de Esteiro.

Los propios tripulantes, tras cambiarse en sus domicilios, se acercaron hasta su barco a bordo del Canizas Veiga para ver si podían rescatar la documentación y otros efectos. "Cuando fuimos a recoger la documentación miré el barco y vi que por el costado se levantó un poco la cubierta hacia arriba. No sé si lo van a poder sacar de allí o no, porque ahora el mar no permite acercarse al estar encallado", declaró Neu visiblemente nervioso.

El Equipo de Operaciones Especiales de la base de Salvamento Marítimo de Fene anunció que tratará ahora de extraer los 120 litros de gasoil del pesquero