El Gobierno remite a los agentes sociales las reglas para el control del Convenio sobre el trabajo marítimo en buques españoles

AEMC

El Gobierno remite a los agentes sociales las reglas para el control del Convenio sobre el trabajo marítimo en buques españoles

El Gobierno ha remitido a los agentes sociales el proyecto de Real Decreto sobre cumplimiento y control de la aplicación del Convenio sobre el trabajo marítimo 2006 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en buques españoles.

18 diciembre 2014 |

El objetivo es articular un procedimiento coordinado de inspección y control de los requisitos que han de cumplir los buques civiles españoles a los que sea de aplicación el citado Convenio.
Con este paso se incorpora al ordenamiento jurídico español la Directiva 2013/54/UE del Parlamento Europeo y del Consejo sobre determinadas responsabilidades del Estado del pabellón en materia de cumplimiento y control del Convenio sobre el trabajo marítimo.

El Ministerio de Empleo y Seguridad Social, a través de la Dirección General de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social el Instituto Social de la Marina, y el Ministerio de Fomento, a través de la Dirección General de la Marina Mercante, garantizarán el establecimiento de los mecanismos adecuados de control, incluidas las inspecciones a los intervalos que se contemplan en el Convenio para asegurar que las condiciones de trabajo y de vida de la gente de mar en los buques de pabellón español cumplan, y continúen cumpliendo, los requisitos pertinentes.

Respecto al procedimiento de inspección dirigido a la emisión del Certificado de Trabajo Marítimo (CTM), el proyecto señala a las siguientes Autoridades responsables: la Dirección General de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social y el Instituto Social de la Marina, que dependen del Ministerio de Empleo y Seguridad Social, y la Dirección General de la Marina Mercante, del Ministerio de Fomento.

En concreto, a la Dirección General de la Inspección le corresponden tareas como comprobar la edad mínima, las horas de trabajo y descanso o el pago de salarios. A la Dirección General de la Marina Mercante, el control de las cualificaciones de los trabajadores o los niveles de dotación del buque. Por su parte, el Instituto Social de la Marina se centrará en la vigilancia de los certificados médicos, los aspectos relativos a las instalaciones sanitarias y la atención médica a bordo, entre otras cuestiones.

A la Dirección General de la Marina Mercante le corresponde expedir y renovar el CTM previo informe vinculante de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social y del Instituto Social de la Marina en sus áreas de competencia.

 

COMENTARIOS DE AEMC

Esta Asociación ha sido y es excluida sistemáticamente de cualquier tipo de consulta previa por parte de los organismos oficiales.

Nuestras opiniones y experiencias no cuentan para quienes están habituados a la sencilla práctica de vestir el muñeco para lucirlo en el escaparate.

Mentir, manipular, engañar y tapar siguen siendo las pautas por el vigente sistema, por mucho que se quiera negar o por mucho que nos pretendan  intoxicar los gacetilleros del sistema.

Quien debe tener autoridad reconocida para certificar lo que ocurre a bordo es el capitán, pero eso no interesa, lo único que le interesa a este sistema podrido es un títere sumiso que firme en barbecho y diga lo que le manden.

Confiar las inspecciones a organismos en los que los marinos civiles con experiencia son reliquias y el resto de los miembros inspectores tocan de oído, es más de lo mismo.

La Marina Civil es actualmente un sector en descomposición progresiva- las estadísticas así lo confirman- sometido a la voluntad y al capricho de gentes y poderes poco recomendables.

Cuando un sistema desvirtúa, desbarata y convierte en papel mojado lo que le apetece, no queda más alternativa que renovarlo y regenerarlo en profundidad.

Si imperase el sentido común y el respeto por las normas más elementales de seguridad marítima, el mínimo respeto por quienes arriesgan su vida en la mar, no estaríamos asistiendo al lamentable espectáculo del hundimiento y siniestralidad incesante de buques pesqueros.

Si el gran objetivo de la política marítima es alimentar las ambiciones de cuatro academias de recreo y dejar la marina mercante y los puertos en manos de clanes parasitarios,  que ya sabemos lo que dan de sí, estamos perdidos. En todos los sectores existen respetables excepciones y por supuesto entre los navieros, las Autoridades Portuarias, las academias, los funcionarios, etc. A estos les mostraremos siempre nuestro respeto y consideración, pero no debemos guardar silencio cómplice ante la situación actual y mucho menos aún actuar como gacetilleros del sistema. Sería una traición a nuestra trayectoria profesional y a nosotros mismos.

Esta asociación lleva más de 20 años luchando por recuperar y dignificar la Marina Civil.