Naufragio Santana: Xoaquín Maceiras Director de Operaciones de Salvamento Marítimo

Xoaquín Maceiras Director de Operaciones de Salvamento Marítimo

«Es un accidente incomprensible, el 'Santa Ana' estaba en perfectas condiciones»

«Sentimos impotencia al no poder acercarnos al pecio. No poder trabajar, cuando sabes que hay alguien dentro, fue muy difícil de asimilar»

22.03.14 - 00:50 -

ÓSCAR CUERVO | GIJÓN.Final del formulario

Xoaquín Maceiras es el director de operaciones de la Sociedad de Salvamento y Seguridad Marítima (Sasemar), una institución para la que lleva trabajando 21 años. Fue también responsable del rescate de los marineros desaparecidos que viajaban a bordo del 'Santa Ana', el pesquero que embarrancó contra Isla Erbosa, frente al Cabo Peñas, el pasado lunes día 10. En el currículum de este capitán de la Marina Mercante, con experiencia como oficial en varias navieras españolas, destacan las jefaturas de los centros de Tarragona y del zonal de Finisterre, así como el comisionado de la catástrofe ecológica del petrolero 'Prestige'. Fue, incluso, el enlace con las autoridades francesas cuando el galipote llegó a la costa gala.

-¿Cómo se encuentra?

-Físicamente, bien. Tenemos experiencia, aunque siempre es duro. De ánimos es distinto. Estás con los familiares de las víctimas, que son gente joven. Son momentos críticos. Tienes que explicarles cosas muy difíciles, como que la Guardia Civil haya buscado a su ser querido en el interior del barco, pero que, por desgracia, no haya nadie más dentro. Es muy triste. Los acompaño en el dolor que están sufriendo y también les pido perdón si hubo algún fallo durante la operación, de la que yo soy el único responsable.

-¿Qué se encontró cuando llegó a Cabo Peñas?

-Una situación muy dura. Nos encontramos con unos familiares destrozados. Sentimos impotencia al no poder acercarnos durante dos días al pecio del 'Santa Ana' debido a las condiciones del tiempo. No poder trabajar, cuando sabes que hay tripulantes en su interior, fue muy difícil de asimilar.

-Los capitanes de la Guardia Civil, Carlos Martínez y Emilio González, reconocieron que había sido el accidente más complicado al que habían hecho frente. ¿Es su caso?

-Después de 21 años he pasado por muchas situaciones complicadas. De todas formas, en este accidente se daban circunstancias muy difíciles que, por mala suerte, tuvieron lugar de forma simultánea. El barco estaba en una de las peores posiciones posibles y las condiciones de mar y corrientes provocaban que el pecio fuese inestable, motivo por el que los buceadores no pudieron hacer nada durante los dos primeros días. Había un gran peligro.

-¿Recuerda algún caso parecido?

-El 'Pepita Aurora' fue duro, pero el barco estaba estable. Se llevó a menos profundidad y los buzos trabajaron bien, pese a las corrientes del Estrecho de Gibraltar. También el 'O Bahía', por el que hubo que sumergirse a 80 metros.

-El 'Santa Ana' prácticamente acababa de salir del puerto cuando se estrelló. ¿Qué pudo suceder?

-La Comisión de Investigación de Accidentes lo estudiará. Para mí, es un accidente incomprensible, el 'Santa Ana' estaba en perfectas condiciones, con todo en vigor. Tenía un armador responsable y preocupado por tener todo en condiciones, además de una tripulación que, nos consta, estaba preparada.

-¿Funcionaron los sistemas de seguridad propios del 'Santa Ana'?

-En principio, los sistemas funcionaron dentro de lo normal.

-Estos elementos, ¿son realmente seguros?

-Los sistemas que hay a bordo de los barcos y la formación que tienen las tripulaciones permiten trabajar con una seguridad aceptable y asumible. Aunque, obviamente, en una actividad de este tipo no existe una seguridad del 100%.

-¿Se contempla reflotar el barco?

-Se contempla, naturalmente. El barco tiene un propietario y un seguro que evaluarán dicha posibilidad. He hablado con el armador y tiene intención de hacerlo. Tendrá que presentar un plan de reflotamiento que ha de aprobar la autoridad marítima. No puede haber riesgos humanos ni ambientales.

-¿Sintieron presión en algún momento?

-La presión nos la autoimponemos. Sabemos del sufrimiento que están padeciendo los familiares y que la ventana de tiempo es siempre muy estrecha. Hay que trabajar muy rápido, pero teniendo en cuenta también la seguridad de los buceadores, que tienen familias.

-¿Qué hay de las corrientes?

-En estos momentos hay mar de fondo del noroeste. Cada día se amplía el radio de búsqueda y se organizan dispositivos exhaustivos y muy complejos.

-¿Tienen esperanzas de encontrar pronto a los dos desaparecidos?

-La esperanza es lo último que se pierde, aunque, desgraciadamente, somos conscientes de que no sería la primera vez que unos cuerpos no aparecen.