«He aquí por qué prefería pasear con don Pancho: ir de su mano, por la carretera, contemplando la ría exhausta y fangosa en la bajamar, entre Corcubión y la villa frontera de Cee; pasar un buen rato en el muelle, sentado...». Alberto Insúa, escritor, Hijo Adoptivo de Corcubión desde 1950.
Alberto Insúa sabía que Corcubión, su pueblo adoptivo, era un viejo solar de pescadores y navegantes: un amigo de su padre, Francisco Recamán -don Pancho, como él le llamaba-, fue uno de esos lobos de marque él tanto admiró en su niñez y en su

