La mar o el mar

 AEMC

Actualizado 09/01/2025 

Fuente: Diccionario panhispánico de dudas

2.ª edición (versión provisional)

mar

1. 'Masa de agua salada' y 'lago de cierta extensión'. Este sustantivo, neutro en latín, se ha usado en español en ambos géneros. En el español general actual es masculino: «Estar cerca del mar, sobre el mar, por el mar. Siento ante él una sensación de libertad» (VMatas Suicidios [Esp. 1991]); pero, en singular, entre las gentes de mar (marineros, pescadores, etc.) es frecuente su empleo en femenino, que también abunda en poesía: «¿Y en días de temporal, cuando las olas embisten, cuando la mar se pone brava?» (Gironella Hombres [Esp. 1986]).

De ahí que se emplee en femenino en las expresiones que describen su estado (mar arbolada, mar calma, mar gruesa, mar picada, mar rizada, mar tendidaetc.) o en locuciones propias del lenguaje marinero, como alta mar o hacerse a la mar.

También es femenino en algunas otras frases o locuciones, como cagarse en la mar (para expresar enfado), pelillos a la mar (para expresar reconciliación) o la mar de ('mucho o muy'). Sin embargo, es masculino en un mar de ('abundancia o gran cantidad de'), que forma parte de las locuciones estar hecho un mar de dudas ('dudar mucho') o estar hecho un mar de lágrimas ('llorar mucho').

2. Cuando antecede al nombre propio de cada una de estas masas de agua delimitadas geográficamente, es siempre masculino y debe escribirse con minúscula inicial: el mar Caribe, el mar Mediterráneo, el mar Rojo, el mar del Norte; solo se escribirá con mayúscula inicial si forma parte de un nombre propio cuyo referente no es un mar (→ mayúsculas, 5.2.13): «Unos días en Mar del Plata le harán bien» (Guido Invitación [Arg. 1979])

3. alta mar. → altamar.

 

COMENTARIOS DE AEMC

Que la Academaia de la lengua utilice el término marineros y no el de marinos es muy significativo y preocupante.

Se debería aclarar que en los siglos de los descubrimientos realizados por marinos civiles (XV, XVI, y parte del XVII) los documentos ofciales utilizan la mar y no el mar; de tal modo que los documentos en los que aparece el mar, se puede considerar que no son autenticos. 

En la documentación oficial, jurídica y náutica de los siglos XV y XVI (y buena parte del XVII) el uso femenino —la mar es claramente dominante. Esto incluye:

 

  • Capitulaciones (Santa Fe, Tordesillas, Zaragoza…)

  • Reales provisiones y cédulas

  • Ordenanzas de navegación

  • Pleitos de Indias

  • Crónicas náuticas y derroteros

  • Tratados cosmográficos y náuticos

 

Ejemplos reales y constantes:

 

la mar Océana

 

Falacias, manipulaciones, falsificaciones, destrucción y expolio.

La falacia naval ha recurrido en muchas ocasiones a la falsificación, a la manipulación y a versiones adaptadas a intereses navales.  La narrativa sobre la historia marítima española no ha respetado los documentos auténticos que, en ocasiones, se pudrieron, por ejemplo, en el archivo de Simancas o en Viso del Marqués, o desaparecieron o se vendieron a interese extranjeros,; y por el contrario, se ha recurrido a utilizar otros documentos a presumible conveniencia. A partir del siglo XVIII abundan los ejemplos de narrativas falaces.

Leyenda negra y falacia naval 

La mejor forma de combatir la Leyenda negra no es la falacia naval. El trato dispensado a Juan Bautista Muñoz en el seno de la Academia de Historia, en el siglo XVIII, merece un repaso a fondo. Las manipulaciones de Navarrete y de otros personajes actuales no son el mejor modo de narrar la historia marítima española.

 Capitanofobia y afan de desprestigiar a los marinos civiles 

Que en pleno siglo XXI se diga que los pilotos examinados y titulados del siglo XVI  eran analfabetos es intolerable. Que los Reyes Católicos se dirigiesen por escrito a Cristóbal Colón como "nuestro capitán" en plena fase de preparación del primer viaje oficial hacia las Indias, sin embargo, según la falacia naval, cuando llega al Nuevo Mundo, Colón ya llega convertido en Almirante (para quien ignora, supone que de la Armada Española,) es deplorable. Que Navarrete se haya permitido falsificar y manipular documentos es grave.

 El ingeniero Jorge Juan

Que el Archivo de Indias y otros organismos sigan manteniendo que el marino de guerra, Jorge Juan, era ingeniero naval, cuando no lo fue nunca, es una prueba más de lo arraigado de la falacia naval.

Marinos de la Armada Española por falacia naval

Que se diga que Pedro Menéndez de Avilés pertenecía a la Armada Española- que no existía- o que la Armada Española hubiese tenido un protagonismo directo en el descubrimiento del Nuevo Mundo son datos repulsivos.

El antídoto de la Leyenda Negra no es la falacia naval

La mejor forma de combatir la leyenda negra, fabricada fuera o dentro de nuestras fronteras, no es con la falacia naval.

La falacia y el honor y  no son valores compatibles

El heroismo prenatal

Ser protagonista antes de haber nacido supera los límites del milagro. Es pura falacia.

El Estado no debería ser tolerante co la falacia naval 

El Ministerio de  Cultura debería dedicarle un poco más de atención a estos asuntos.

La historia de la Marina Civil no puede seguir lastrada y adulterada por la falacia naval.

La ciudadanía española tiene el derecho a saber que la Marina Civil ha existido y existe 

Es necesario crear un Museo de la Marina Civil, con su archivo, biblioteca, personal especializado y todo ello gestionado con rigor histórico.