La innovación tecnológica en la industria marítima está dando lugar a rápidos avances que impulsarán el uso comercial de buques autónomos, ya sean controlados remotamente o totalmente autónomos. Este cambio requiere una regulación sólida para garantizar la seguridad de la vida en el mar, así como de la carga a bordo y del propio buque.
La OMI busca integrar las tecnologías nuevas y avanzadas en su marco regulatorio, buscando un equilibrio entre los beneficios derivados de estas tecnologías y las preocupaciones en materia de seguridad, el impacto en el medio ambiente y la facilitación del comercio internacional, los posibles costos para la industria y su impacto en el personal, tanto a bordo

