A menudo pensamos en la resiliencia nacional en tiempos de crisis o conflicto. Sin embargo, las bases de la resiliencia se construyen con cada decisión que tomamos antes de que comience a desarrollarse una crisis. La resiliencia es la capacidad de una nación no sólo para resistir las perturbaciones esperadas sino también para posicionarse mejor ante una perturbación desconocida.
Una flota mercante australiana, que opere día a día en rutas comerciales costeras o internacionales y pueda ser utilizada en tiempos de crisis o conflicto, haría una contribución positiva a la resiliencia nacional. Sin embargo, las políticas y la legislación no han logrado abordar las desventajas que experimentan los barcos australianos y han impedido el crecimiento de la flota australiana.

